Saltar al contenido

Familia interespecie: la mascota forma parte del árbol genealógico

Familia interespecie: la mascota forma parte del árbol genealógico

Tener a las mascotas en el árbol genealógico ya no es algo tan desorbitado y está empezando a suceder en muchas casas.

La revista Humanity & Society ha publicado un estudio donde hablan de esta nueva relación y de cómo los dueños de las mascotas desempeñan el papel de «padres y madres» de estas. Las autoras del estudio realizaron varias encuestas en diferentes casas estadounidenses y, dichos resultados, revelaron que menos del 20% de las personas que participaron consideraban a los animales como un miembro más de la familia. El otro alto porcentaje restante los consideraban como hijos. A veces, es complicado imaginar que conectemos a ese nivel tan intenso con un animal tanto, o más, que con un ser humano.

Las familias interespecie se han puesto de moda en los últimos tiempos

La profundidad de una relación entre dos seres vivos se asocia, generalmente, a la manera y capacidad que tienen para comunicarse y entenderse. Según miembros de la Sociedad Española de Psicología, entre un ser humano y un animal se intercambia información no verbal y gestual que representa, aproximadamente, el 70% de lo información que podemos transmitir, facilitando de esta forma el afecto entre ambos. Por eso, por ejemplo, no es extraño que muchas personas creen vínculos realmente intensos y significativos con su perro, pues les proporcionan momentos de felicidad -sobretodo en la vejez o en momentos de depresión- de manera desinteresada llegando incluso a incrementar su calidad de vida.

CUANDO OLVIDAMOS QUE UNA MASCOTA ES UN ANIMAL

Esta nueva configuración interespecie hace referencia, como bien expresa su nombre, a una familia formada por distintas especies. Sin embargo, tratar a una mascota como un miembro más de la familia puede ocasionar en un problema más complejo de lo que imaginamos. Según varios expertos, esta situación de humanizar a las mascotas se suele dar especialmente con animales como el perro, con los que compartimos conductas, e incluso, se puede llegar a traducir en tratarlos como niños. Las personas que humanizan hasta el extremo a sus mascotas suelen presentar carencias de cariño y emocionales y vuelcan todo su amor en el animal.

Las mascotas pueden dar grandísimos momentos de felicidad a la familia

Adopciones

Otra situación muy frecuente que hace que humanicemos de forma exagerada a nuestro perro o mascota son las adopciones. Cuando una familia decide adoptar, generalmente, este tiene un paso duro y los nuevos dueños buscan continuamente suplir ese vacío volcándose en exceso con ellos. Por ejemplo, permitiéndoles dormir con ellos en la cama o comer de la mesa, de tal manera que terminan mimándolos y malcriando. Cuando se lleva al extremo, esto se traduce en grandes problemas que pueden repercutir en los propios animales. La ciencia lo tiene claro, el vinculo que se crea con las mascotas, se basa en químicas muy parecidas a las humanas, en el que un animal y una persona se unen emocionalmente hablando del mismo modo que un humano con otro humano: mirándose a los ojos.

Según la ciencia, las miradas aumentan los niveles de oxitocina tanto en dueños como en mascotas, oxitocina que muchos animales como los perros son capaces de olor, entrando así en una espiral de miradas cómplices entre humano y mascota muy fáciles de detectar. Pero nunca hay que confundir el cariño -que no entiende de especies ni fronteras- con la biología. Generalmente los dueños sobreviven más que sus mascotas, entonces si la mascota es un miembro más de la familia…¿el dolor de su pérdida es igual que cuando perdemos a un ser querido humano? Para muchos psicólogos sí es posible vivir el mismo proceso de duelo cuando se muere una mascota a cuando se muere una persona, aunque matizando ciertos límites, ya que es prácticamente imposible haber vivido lo mismo con una persona que con un animal.

Convivir con tu mascota te aporta grandes momentos

ASÍ SON LAS NUEVAS FAMILIAS

Este estudio abre un nuevo debate, hasta ahora poco común, sobre los nuevos modelos de familia, concretamente el interespecie. Y, aunque no se pueden obtener demasiadas conclusiones explicativas, esta investigación y propuesta es muy valiosa para dar visibilidad a otros tipos de familia. Dada la gran relevancia social que está adquiriendo, es cada vez más necesario generar conocimientos e informaciones con respectos a estos nuevos fenómenos. No obstante, sigue habiendo muchas personas que califican de «enfermos» a todos aquellos que humanizan de forma tan extrema a sus mascotas, ya que para ellos los animales no deberían gozar de los mismos derechos que las personas, al igual que no cuentan con las mismas responsabilidades que nosotros, y no comprenden que mucha gente quiera más a sus mascotas que a los humanos.

image_pdfimage_print
Scroll Up