WhatsApp podrá denunciarte y bloquear tu cuenta si usas mal el servicio

Así lo explica la compañía en la última actualización de sus Condiciones del servicio y que entrarán en vigor el próximo diciembre

WhatsApp podrá denunciar ante la ley a los usuarios y a las empresas que no cumplan los nuevos términos de uso del servicio, que entrarán en vigor el próximo día 7 de diciembre. La compañía, propietaria de Facebook desde 2014, también tendrá la capacidad de bloquear las cuentas (tanto de particulares como de empresas) si se saltan las normas.

WhatsApp ha desvelado las medidas en su página web, a través de un FAQ (Preguntas frecuentes) en el que recuerdan los últimos avances incorporados el pasado febrero para intentar evitar la desinformación y los bulos en su plataforma. Se encuentran detalladas en este documento en .pdf escrito en inglés.

«Nos enfrentamos ante un desafío que requiere un enfoque integral y en WhatsApp estamos comprometidos a utilizar los recursos de los que disponemos, incluidas las medidas legales, para prevenir cualquier tipo de abuso que viole nuestras Condiciones del servicio», explica la compañía de mensajería instantánea en su web. En concreto, se refieren al uso del servicio para suplantar a otra persona, mandar spam y mensajes automáticos.

La empresa de Facebook no ha especificado qué tipo de «medidas legales» tomarán contra los que se salten la política de uso, pero reiteran que sus productos «no fueron diseñados para mensajería automática o masiva» y llevar a cabo estas prácticas es una violación de las Condiciones del servicio de WhatsApp. La compañía podrá emprender acciones legales y bloquear cuentas a partir del próximo diciembre.

Contra el spam, las cadenas de mensajes y la suplantación

El pasado abril, la cuenta de Podemos en WhatsApp fue bloqueada por la plataforma al estar enviando mensajería de «forma masiva», según la compañía. La formación de Pablo Iglesias protestó por lo que ellos consideraron un trato desigual respecto al resto de formaciones políticas, que utilizan sus canales en la app para mandar mensajes, comunicaciones y novedades acerca de la actividad parlamentaria de sus partidos.

En mayo, Reuters publicó un reportaje donde detallaba cómo la proliferación de apps para mandar cadenas de mensajes y spam habían intentado influir en las elecciones indias. Los programas se podían comprar a partir de 14 dólares (12,50 euros) y la India no ha sido el único país en el que se intentaron vender: en Indonesia y Nigeria también intentaron colarlas en los últimos meses.

Según figura en el paquete de medidas que presentó en febrero la plataforma, WhatsApp borra «más de dos millones de cuentas al mes por comportamiento abusivo o por envío de mensajes masivo». Aseguran que tres de cada cuatro perfiles (el 75%) son detectados y eliminados gracias a sus sistemas de detección basados en aprendizaje automático.

Otro 20% de las cuentas falsas que se crean son eliminadas al poco rato de registrarse en el servicio, continúa el informe. Lo hacen con el sistema de verificación en dos pasos, que manda un SMS al número de teléfono que se intenta dar de alta para que el usuario lo confirme con un código de activación.

Actualmente, WhatsApp tiene más de 2.000 millones de usuarios en todo el mundo e India es el país con mayor número de perfiles activos, con 200 millones de personas que utilizan diariamente la app.

Fuente: eldiario.es




¿Es buena idea compartir fotos de nuestros hijos en las redes sociales?

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VGstockstudio / Shutterstock

Hace unos días trascendió que Gwyneth Paltrow, que tiene 5,3 millones de seguidores en Instagram, había tenido una pequeña bronca con su hija, Apple Martin, después de que la joven de 14 años llamara la atención a su madre por subir a las redes sociales una foto en la que salía ella.

Lo importante, más allá de quién de las dos tenga razón, es que el asunto ha generado una discusión acerca de dónde se deberían situar los límites sobre la información que los padres comparten de sus hijos en las redes.

A menudo pensamos de manera errónea que a los jóvenes no les importa su privacidad, creencia alimentada por campañas publicitarias que dan por hecho que comparten su vida personal en exceso o que no entienden a qué se exponen. Sin embargo, tal y como he escrito en alguna ocasión sobre el tema, quizá los padres tengan que preocuparse menos de lo que creen, dado que los jóvenes tienden a manejar la privacidad de manera responsable. De hecho, deberían ser los padres, y no sus hijos, quienes tuvieran más cuidado con su actividad en línea.

Garfield Benjamin, School of Media Arts and
Technology, Solent University

Las redes sociales están diseñadas para promover la participación de los usuarios. Resulta casi imposible escapar de ellas, ya que la desconexión puede conducir a la exclusión social, por lo que nuestras vidas están cada vez más expuestas.

CIUDADANOS PARTICULARES

Hemos llegado a un punto en el que incluso los colegios cuelgan datos de los niños. La idea del uso del reconocimiento facial es ampliamente aceptadapara proteger a los jóvenes, así como para llevar a cabo un seguimiento de sus progresos o mejorar su experiencia como estudiantes, pero lo cierto es que, cada vez más, se almacena la información disponible en línea sin un consentimiento previo.

Tal y como señala el reciente informe del UK Children’s Commissioner(Comisionado de la Infancia de Reino Unido), no es justo señalar a niños y jóvenes por compartir su vida en exceso. El rol de los padres tiene mucho peso en la ingente cantidad de datos recopilados durante la infancia de los individuos, y la sociedad digital al completo está diseñada para obtener el consentimiento y fomentar la participación. En estos términos, los jóvenes (y otros grupos marginales) no suelen tener otra opción que entrar en la rueda.

En un contexto en el que las instituciones se hacen con los datos sobre los jóvenes que los propios padres comparten, no debería sorprender a nadie que los niños estén realmente preocupados por su privacidad. Eso sí, sus inquietudes son diferentes. Mientras que los adultos tratan de que su información no sea robada por empresas, gobiernos, hackers o acosadores, las prevenciones de niños y adolescentes van en una dirección diferente.

En especial, los jóvenes intentan mantener sus publicaciones fuera del alcance de sus profesores y de los miembros de su familia. Los más pequeños, además, están innovando para conseguir acceder a los tipos de privacidad específicos que quieren.

MULTIPLES IDENTIDADES

En general, tienen habilidad para la gestión de múltiples identidades y para camuflar sus comunicaciones. Todos tenemos diferentes versiones de nosotros mismos que mostramos a los demás. No actuamos de la misma manera en el trabajo, en casa o con los amigos. Sin embargo, la tecnología va más allá y permite a los usuarios opacar sus actividades con cuentas falsas y con significados ocultos.

Muchos jóvenes tienen perfiles paralelos en las redes: alimentan Finstagram(una cuenta en la que nada es lo que parece), donde suben contenido “adecuado” para su familia, mientras reservan el de verdad para el perfil en el que están sus amigos. La juventud demuestra con estas prácticas su capacidad de adaptación e innovación en el uso de las tecnologías.

LOS DATOS, EL NUEVO PETRÓLEO

Las empresas intentan hacer ver que los datos son el nuevo petróleo, es decir, un producto que puede ser comercializado. Sin embargo, este modelo pierde su razón de ser cuando entran en escena los grupos con menos poder en la sociedad, formados por jóvenes, pero también por otros colectivos marginados por motivos étnicos, de edad o de sexualidad. En su lugar, deberíamos valorar la información personal como sinónimo de identidad.El consentimiento para recabarla debería ser fundamental, así como las violaciones de datos deberían ser consideradas un tipo de robo de identidad. Si hablamos de la privacidad en estos términos, Apple Martin tendría todo el derecho a criticar la publicación hecha por su madre.

Aunque lentamente, la legislación está empezando a apoyar esta línea de pensamiento. El Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea, por ejemplo, apunta en una dirección en la que el usuario tendría el control sobre cómo y cuándo son recopilados y utilizados sus datos personal. Es decir, el consentimiento volvería a estar en sus manos.

Pero, ¿qué ocurre cuando son los padres quienes arrasan con la privacidad de los niños? Nada más fácil, ya que mucha gente tiene predilección por compartir fotos de sus hijos con la familia y los amigos. Sea como fuere, es importante ilustrar a los más pequeños sobre las actividades en línea, los datos y la privacidad. Para reforzar estas enseñanzas, los padres deberían predicar con el ejemplo.

A la caza del ‘Me gusta’.Shutterstock

Al querer presumir de nuestros hijos no deberíamos contribuir a un sistema que normaliza la vigilancia y la ausencia de privacidad. Bastante tendrán de eso cuando crezcan. Los padres no deberían dar la impresión de que incluso los más cercanos podrían explotar los datos o la identidad de los niños, ya que lo único que se consigue es que los jóvenes se vean a sí mismos como mera mercancía que puede ser comprada y vendida en línea como parte de una inmensa serie de datos. Al contrario: los progenitores deberían proporcionarles las herramientas necesarias para protegerse a sí mismos.

LLEGAR A ACUERDOS

Nunca es pronto para empezar. Los padres primerizos deberían pensar seriamente acerca de cuánto quieren compartir sobre sus hijos en las redes. Esto no quiere decir que deban mantener todo dentro de la esfera privada, sino que deberían sentarse a discutirlo y llegar a acuerdos sobre lo que está bien y lo que no, cuándo y con quién compartir lo que deseen y comunicar estas decisiones a los miembros de su familia y a cualquiera que pueda, sin darse cuenta, “filtrar” imágenes a un público más amplio.

Tampoco es pronto para educar en ningún caso. Últimamente he empezado a preguntarle a mi hijo de tres años si podía compartir imágenes en las que salía él con mi familia o mis amigos. Y sí, también le he preguntado si le parecía bien que le mencionara en este artículo. Cada granito de arena cuenta.

MINIMIZAR LA HUELLA DIGITAL DE LOS NIÑOS EN REDES SOCIALES

El Children’s Commissioner de Reino Unido ha publicado 10 consejos para minimizar la huella digital de los niños, entre los que se incluyen evitar las publicaciones que desvelen de alguna manera su fecha de nacimiento o su ubicación y dirigirse a organizaciones dedicadas al estudio de la recopilación de datos para conocer cómo y por qué las empresas llevan a cabo esta práctica. Existen muy buenas organizaciones, como Doteveryone, Carnegie UK Trust y la Electronic Frontier Foundation (Fundación Frontera Electrónica). Todas ellas proporcionan información útil y ofrecen consejos a cualquier persona interesada en mejorar sus hábitos en línea.

Es importante hablar a nuestros hijos del consentimiento en todos los ámbitos de la vida, por lo que la privacidad en las redes no debería ser una excepción.The Conversation

Fuente: nobbot.com




Facebook dejó millones de contraseñas de usuarios desprotegidas: cambia la tuya ahora

Foto: Mark Zuckerberg, fundador y CEO de Facebook. (Reuters)

Mark Zuckerberg, fundador y CEO de Facebook. (Reuters)

Facebook ha reconocido que almacenó hasta 600 millones de contraseñas de usuarios en texto plano y accesibles y visibles por caulquier empleado de la red social

Nuevo escándalo de seguridad en Facebook. La compañía acaba de reconocer que almacenó cientos de millones de contraseñas de usuarios en texto plano y accesibles y visibles por cualquier empleado de la red social.

 

En cualquier servicio online, las contraseñas están siempre protegidas por cifrado (es imposible ver todas los caracteres), pero una concatenación de errores hizo que entre 200 y 600 millones de contraseñas estuvieran completamente al aire en los sistemas internos de la compañía. Unos 20.000 empleados de la red social pudieron acceder a ellas sin problema durante años y, por tanto, a la información privada y personal de los perfiles de millones de personas.

Las contraseñas estaban almacenadas en texto plano en los sistemas de Facebook y cualquiera de sus empleados podía buscar por ellas en segundos. El fallo ocurría desde 2012 y no ha sido detectado hasta el pasado enero. Es decir, siete años con un gravísimo error de seguridad que dejaba al aire hasta 600 millones de cuentas, según datos de Krebs on Security.

En un comunicado oficial, Facebook asegura que ya ha subsanado el fallo y que se lo comunicará próximamente a todos los usuarios afectados. «Para ser exactos, estas contraseñas nunca fueron accesibles fuera de Facebook y no hemos encontrado pruebas de que nadie internamente haya abusado de ellas. Estimamos que notificaremos el fallo a cientos de miles de usuarios de Facebook Lite, decenas de millones de otros usuarios de Facebook y decenas de miles de Instagram», explican.

Según señala el especialista en ciberseguridad Brian Krebs citando fuentes internas de la compañía, al menos 2.000 empleados hicieron 9 millones de búsquedas entre todas las contraseñas expuestas, aunque no está claro qué hicieron luego o qué información obtuvieron. Facebook oficialmente no ha dado ninguna cifra concreta. Tampoco explica qué tipo de fallo, si técnico o humano, ha sido el responsable de semejante brecha de seguridad. Se limita a detallar las medidas de seguridad que supuestamente siguen para ocultar las contraseñas, medidas que precisamente no tomaron durante 7 años.

Chisinau Moldova - April 14, 2013: Facebook web page. Shot on monitor screen. Facebook is a social network web resourAe.
Chisinau Moldova – April 14, 2013: Facebook web page. Shot on monitor screen. Facebook is a social network web resourAe.

Aunque la red social no pide a los usuarios en su comunicado de forma directa cambiar la contraseña, explica cómo hacerlo y da otros pasos para mantener la cuenta segura. Es decir, lo más recomendable es que la cambies ahora mismo. Lo puedes hacer en tu perfil en el menú de ajustes y «seguridad y login».

Fuente: elconfidencial.com




Redes sociales, el caldo de cultivo para las fake news

Fake news./Archivo

 

El sesgo de confirmación aumenta el impacto de la desinformación

A menos de un mes del pistoletazo oficial de inicio de la campaña electoral, los partidos políticos se ponen manos a la obra para llevar sus mensajes a toda la población y arañar votos de los electores indecisos.

Primera campaña electoral nacional bajo el Reglamento General de Protección de Datos, bajo la nueva Ley Orgánica de Protección de Datos y tras el fatídico Cambridge Analytica de Facebook.

Pero a este escenario se suma otro personaje clave: las noticias falsas. La desinformación preocupa a los españoles e, incluso, por encima de la media europea.

El 80% de los españoles encuestados en el último barómetro consideran que se trata de un problema general para la democracia y la mayor proximidad de las elecciones generales acentúa la sensación de urgencia. «Es un problema que ataca a la esencia de la democracia», apunta Carlos Rico, politólogo y profesor en la Universidad Pontificia Comillas.

Un problema al que se enfrenta Estados Unidos, Europa y todos los Estados miembros de la Unión Europea. De cara a las elecciones al Parlamento Europeo, su portavoz, Jaume Duch, explicó que la ciberseguridad es una responsabilidad que recae en los Estados miembros. «En periodos especiales con revuelo electoral se acentúan los hacktivistas para aprovecharse de la situación», relata Javier Jarauta, profesor de ciberseguridad en Comillas ICAI.

La propagación de bulos y noticias falsas tiene difícil control, «las mentiras y noticias falsas se mueven muy rápido y más fácil que la rectificación», señala Rico. Bruselas pondrá en marcha para las elecciones europeas de mayo un Sistema de Alerta Rápida contra la desinformación en el que participarán la Comisión Europea y el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y los Gobiernos de todos los Estados miembros.

Esta plataforma tecnológica intercambiará con rapidez información sobre noticias falsas o manipuladas y así colaborar en su investigación y cómo responder a ellas. Las críticas de la Unión se dirigen hace las gigantes estadounidenses. «En los dos últimos años combatir la desinformación ha sido una prioridad para Facebook. Una de las formas de reducir la propagación de las noticias falsas es mediante el trabajo con verificadores de datos -o fact-checkers- externos e independientes por todo el mundo», apunta la red social.

La compañía de Zuckerberg jugó un papel esencial como la plataforma donde se expandieron con rapidez bulos sobre el brexit, las presidenciales estadounidenses y la elección de Bolsonaro en Brasil.

A principios de este mes de marzo, El Confidencial revelaba una serie de reuniones de altos dirigentes de Facebook con los partidos políticos de cara a las elecciones del 28 de abril. Semanas mas tarde, la red social anunciaba la alianza con Maldito Bulo y Newtral para poner freno a la desinformación.

«Cuando un verificador califica una historia como falsa, se mostrará más abajo en la sección de noticias, lo que reduce su distribución. Esto detiene la propagación de bulos y limita el número de personas que lo ven. Reducimos la distribución de páginas y dominios que compartan noticias falsas de manera reiterada y eliminamos su capacidad de publicar anuncios», explica Facebook en un comunicado.

Sin embargo, el politólogo y profesor en la Universidad Pontificia Comillas, Carlos Rico, es más excéptico. «El problema está muy enraizado en cómo somos y en nuestras emociones. Las medidas que se ponen son parches, se intenta poner puertas al campo».

Sesgo de confirmación

Las teorías conspirativas, las mentiras, las medias verdades, «siempre han existido», recalca Rico. «El mayor agente de las noticias falsas son las personas», añade. La campaña de Jair Bolsonaro se centró en la app de mensajería WhatsApp, ahí llegaban sus mensajes y las cadenas y los reenvíos hicieron el resto. «Si te pasa una noticia verosímil una persona conocida se le da mayor credibilidad».

Los psicólogos lo llaman «sesgo de confirmación» o «ver lo que queremos ver». «Rechazamos cada vez más hablar con gente contraria a nosotros». En la actualidad, la gente usa la redes sociales para informarse y «vivimos en nuestras burbujas y cada vez más polarizados».

Fuente: hoy.es




Qué supone la carta abierta de Mark Zuckerberg: adiós al muro, hola a los mensajes

Mark Zuckerberg quiere que Facebook se centre en el futuro en la mensajería privada y encriptada. Los principales retos serían combatir el contenido nocivo y encontrar un modelo de negocio.

  • Bulos. WhatsApp limita a cinco chats el reenvío de mensajes para frenar las ‘fake news’
  • Estudio. La reputación de Facebook se desploma en Estados Unidos
  • Paso a paso. Cómo borrarte de Facebook y no morir en el intento

Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, publicó una extensa carta abierta en la que explicó cuál es su visión para el futuro de la compañía a medio y largo plazo. Y parece que el feed (el muro) de noticias está condenado a desaparecer a medida que la red social pivote hacia una mensajería privada, cifrada y efímera.

«Creo que una plataforma de comunicaciones centrada en la privacidad será más importante que las plataformas abiertas de hoy en día», explicó el directivo poco después de comenzar un texto de más de 3000 palabras. Y es que, aunque considera que las redes sociales públicas continuarán siento importantes para los usuarios, ahora el foco debe ponerse en la privacidad.

En opinión de Zuckerberg, esto pasa por centrarse en una mensajería privada y cifrada que tal vez tenga la posibilidad de desaparecer con el tiempo (ya sea después de meses, años o simplemente segundos). «Entiendo que mucha gente no cree que Facebook pueda o incluso quiera construir este tipo de plataforma centrada en la privacidad, porque, francamente, actualmente no tenemos una gran reputación por crear servicios que protejan la privacidad», reconoció Zuck. Sin embargo, cree que también han demostrado que saben hacerlo con WhatsApp.

Durante todo el texto se recurre al caso de Whatsapp para ilustrar cómo debería ser la mensajería del futuro, por ofrecer un encriptado que protege a los usuarios. Sin embargo, el CEO de Facebook (que, recordemos, compró WhatsApppor 19000 millones de dólares en 2014) obvia que precisamente este cifrado ha permitido la propagación de noticias falsas.

UNA APP PARA GOBERNARLAS A TODAS

La idea de la empresa es construir un servicio (o aunar todos los disponibles en un mismo lugar) que cumpla una serie de requisitos: interacciones privadas que permitan comunicarse con confidencialidad, un sistema de encriptado que haga imposible que un tercero pueda acceder a la comunicación (Facebook incluido), contenido efímero que se archive pasado un tiempo, seguridad y almacenamiento segurohasta el punto de no tener sus servidores (y, en consecuencia en algunos casos, operaciones) en aquellos países que no respeten los derechos humanos.

Por el momento no hay planes concretos, pero Zuckerberg explicó que consideraría un avance englobar todos los servicios de mensajería en uno. Esto supondría unir SMS(únicamente en Android, ya que iOS no lo permite), Facebook MessengerWhatsApp e Instagram Direct en un mismo contenedor que diferenciaría servicios, pero no usuarios: todos para uno y uno para todos.

Es decir, si se activase esta opción (el directivo asegura que no se haría por defecto), una persona podrá tener en un mismo sitio los mensajes enviados por un amigo de Facebook a quien también sigue en Instagram o con quien habla por WhatsApp. No obstante, si un contacto de Marketplace le escribiese, no necesitaría darle su número de teléfono para recibir esta comunicación en la misma herramienta.

Esta idea tiene la peculiaridad de que es tan sencilla de explicar (todos tus mensajes en un mismo sitio) como difícil de implementar y, peor aún, de utilizar. Al menos si se quiere hacer bien. Eso sí, para ellos tendría una enorme ventaja: sus rivales no están invitados a sentarse en esta mesa del comedor.

ENCRIPTAR PARA BIEN

Tanto si se crea este servicio como si se siguen utilizando los actuales, Mark Zuckerberg defendió la necesidad de encriptar las comunicaciones. «La gente espera que sus comunicaciones privadas sean seguras y que solo sean vistas por las personas a quienes se las envían, no por hackers, criminales, gobiernos o incluso quienes operan los servicios que están utilizando». Y para ello lo mejor es que, por mucho que quieran todos ellos, no puedan hacerlo. Ojos que no ven, corazón que protege su privacidad.

Cifrar las comunicaciones parece, por la tanto, la forma más sencilla de tranquilizar al usuario. Por mucho que un Gobierno solicite información, no podría saber qué significa, incluso aunque la tenga. Sin embargo, esto también hace que sea muy complicado controlar los usos nocivos de los servicios de mensajería. La buena noticia es que Facebook lo sabe; la mala, que igual no puede hacer nada para evitarlo.

«La encriptación es una herramienta muy poderosa para la privacidad, pero eso también incluye la privacidad de la gente que está haciendo cosas malas», resume el CEO en su carta. ¿Y cuál es la solución cuando estas «cosas malas» son, entre otras, acoso, terrorismo, extorsión o abuso? Por el momento únicamente ‘enseñar’ a WhatsApp (o quien sea) a detectar patrones de actividad nocivos, pero sin llegar a ver el contenido de los mensajes en sí. Si suena difícil es porque es difícil.

Facebook asegura que ya ha comenzado a trabajar en estos sistemas (de nuevo, siguiendo el ejemplo de WhatsApp) y ahora quiere trabajar con expertos y otras empresas del sector (en este caso sí cuentan con ellas) para saber cómo y cuándo podrían poner en funcionamiento esta mensajería privada, pero segura.

No obstante, parece que la única forma de comprobar si realmente funciona es verlo en directo. También surge la duda de si la difusión de bulos entraría entre las preocupaciones de la encriptación, ya que el hecho de que las publicaciones de Facebook pierdan interés, no quiere decir que vayan a desaparecer las noticias falsas; simplemente llegarán por otras vías.

MARK TAMBIÉN TIENE UN PASADO

Otra de las preocupaciones de Mark Zuckerberg (cuyos mensajes cuando era estudiante se filtraron hace unos años) es algo parecido al derecho al olvido. Millones de usuarios de la red social crearon sus cuentas en una época propensa, por ejemplo, a documentar las borracheras. Ahora se enfrentan a la resaca que supone que este contenido siga disponible.

Curiosamente, Facebook ya demostró que conocía los peligros de esto cuando eliminó de un plumazo mensajes que habían enviado sus directivos sin avisar a los receptores de ello.

En ese momento, cuando alguien borraba un mensaje, quien lo recibió podía seguir viéndolo, pero en este caso se tomaron la libertad de hacer que también desapareciese del buzón de la otra persona. Y ahora parece que quiere dar otro paso en este sentido, pero esta vez sí contará con los otros 2000 millones de usuarios de la plataforma. De hecho, ya ha experimentado en este campo con las historias.

La firma también se compromete a reducir el tiempo que almacena los metadatos que usa para mejorar sus filtros de seguridad y spam. En un momento en el que también quiere cifrar los mensajes, cabe preguntarse si no estará creando una herramienta perfecta para el acoso y la difusión de contenido nocivo o falso de forma inmediata, encriptada y sin dejar apenas rastro.

RUSIA, CHINA Y CENTROS DE DATOS

Dentro de su preocupación por la protección de los mensajes se ha tomado la decisión (parece que en este caso sí es algo que ya se ha implementado) de no construir centros de datos en países «con un historial de violar derechos humanos como la privacidad o la libertad de expresión».

«Hay una diferencia entre proveer un servicio en un país y almacenar los datos de los usuarios ahí», explica Zuckerberg. En el caso de China esto significa que podrían renunciar a entrar en ese mercado, según reconoció un directivo de la compañía a BuzzFeed News. Esto, al parecer, no ha gustado dentro de la empresa, ya que hay muchas personas queconsideran que es un mercado vital.

Esto también podría afectar a otros países en los que sí están presentes, como Rusia o Vietnam, que piden a las firmas que operan en su territorio que también guarden dentro de sus fronteras los datos que recopilan. Y Zuck lo sabe, pero, al menos por ahora, no parece preocupado: «defender este principio puede significar que nuestros servicios sean bloqueados en algunos países (…) este es un sacrificio que estamos dispuestos a hacer«.

EL FUTURO DEL FEED ES EL PASADO

No hace falta leer a Zuckerberg -tampoco serviría de mucho, porque pasa de puntillas por este tema- para saber que el interés por la sección de noticias ha caído en picado. entre los jóvenes, de hecho, no existe: están en otras aplicaciones(por suerte para Facebook, Instagram es una de ellas).

Así pues, el feed comienza a ser cosa del pasado, si es que no lo es ya por mucho que aún esté presente en el ídem. La mensajería es el futuro a medio plazo, pero para garantizar que exista otro a largo plazo tiene que dar dinero. Y no solo eso, sino que debe hacerlo de una forma que no resulte invasiva, pues no es lo mismo ver un anuncio entre fotos de familiares y memes que recibirlo en WhatsApp.

Fuente: elmundo.es




El futuro de Facebook pasa por la privacidad

Zuckerberg./Efe
Zuckerberg. / EFE

El terremoto de Cambridge Analytica en la compañía ha provocado una pérdida de 15 millones de usuarios en el último año

«Entiendo que mucha gente no crea que Facebook pueda o incluso desee construir este tipo de plataforma centrada en la privacidad». Así se disculpaba esta semana Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, en un largo post en su muro.

A las puertas del primer aniversario del escándalo de Cambridge Analytica, Zuckerberg intenta lavar la cara a la gran red social. Esta no es la primera vez que el fundador de la compañía promete proteger la privacidad de sus usuarios.

El terremoto en la compañía ha provocado una pérdida de 15 millones de usuarios en el último año. «Si no podemos proteger tus datos, no merecemos estar a tu servicio», explicaba Zuckerberg hace unos meses.

El nuevo post no trae nuevas herramientas, pero sí deja entrever cómo será el futuro de Facebook y el Universo Zuckerberg. «Realmente todavía no ha cambiado nada en la política de privacidad de Facebook, ya que, de momento, estos cambios no se han implementado en la plataforma», explica Ana Aldea, fundadora y CEO de Datasocial.

«Hoy ya estamos viendo que los mensajes privados, las historias efímeras y los grupos pequeños son de lejos las áreas que más crecen en la comunicación online», explica Zuckerberg. La privacidad y la encriptación de los mensajes serán los pilares del futuro de Facebook y también Instagram y Whatsapp.

Facebook y sus directivos miran al futuro y ven escaso recorrido al llamado petróleo del Siglo XXI: el dato. La protección al usuario con normativas como el Reglamento General de Protección de Datos europeo hará, apunta Zuckerberg, a que no podrán ser recogidos, por lo que el camino les lleva a un modelo de conexiones privadas.

El pasado mes de enero, The New York Times revelaba que Zuckerberg había ordenado que los servicios de mensajería de WhatsApp, Instagram y Facebook Messenger se integren. No obstante, las tres compañías seguirían funcionando de manera independiente.

El escrito del fundador de la red social parece reafirmar ese paso. «Las personas desean poder elegir qué servicio usan para comunicarse con las personas. Sin embargo, hoy, si desea enviar mensajes a las personas en Facebook, debe usar Messenger, en Instagram debe usar Direct y en WhatsApp debe usar WhatsApp. Queremos darles a las personas una opción para que puedan comunicarse con sus amigos a través de estas redes desde cualquier aplicación que prefieran».

Integración, pero con una defensa a ultranza de la privacidad. «Da a las personas la libertad para ser ellos mismos y conectarse de forma natural», destaca Zuckerberg. «Para los usuarios de las redes sociales de Facebook (Facebook, Instagram y WhatsApp), estos cambios supondrían que nuestras comunicaciones sean más seguras. Facebook sabrá menos de nosotros y almacenará datos por menos tiempo», explica la CEO de Datasocial a Innova+.

Encriptar los datos y las conversaciones es también una prioridad en la nueva dirección que tomará Facebook gracias a la encriptación de extremo a extremo. «A nivel seguridad, aspectos como el cifrado extremo a extremo y el tiempo de almacenamiento de los datos es realmente relevante», apunta Aldea. «Los usuarios cada vez somos más conscientes de la importancia de la privacidad, y hay algunas personas que han abandonado la plataforma que quizá piensen en volver», añade.

A pesar de este anuncio, sin medidas concretas, el mismo Zuckerberg apunta los problemas que traerá consigo esta unificación. «Habrá vulnerabilidades de spam y seguridad si permitimos mandar mensajes desde apps desconocidas sin que nuestros sistemas de seguridad vean los patrones de actividad».

Zuckerberg, sin embargo, no dio fechas para la llegada de todos estos cambios. «Estos son desafíos importantes y hay muchas preguntas aquí que requieren mayor consulta y discusión. Pero si podemos implementar esto, podemos dar a las personas más opciones para utilizar su servicio preferido para llegar de manera segura a las personas que desean». Un gran anuncio, que parece calmar la tormentosa travesía de la compañía en los últimos años.

Fuente: hoy.es




WhatsApp tiene un problema con la pornografía infantil

WhatsApp tiene un problema con la pornografía infantil

El encriptado y las apps para compartir enlaces de grupos hacen que los pedófilos sean más difíciles de detectar

WhatsApp es incapaz de controlar el aumento de grupos que comparten pornografía infantil. Dos ONG israelíes de seguridad online, Netivei Reshet y Screensaverz, documentaron durante meses grupos donde se compartía material pornográfico de menores, según ha revelado el Financial Times. Tras la advertencia, la aplicación de mensajería propiedad de Facebook escaneó nombres de grupos y perfiles y expulsó a 130.000 personas que compartían material ilegal. Pero el problema sigue sin resolverse. Tras la publicación de la información, otra entidad israelí, AntiToxin, confirmó que seguía habiendo grupos activos y fáciles de encontrar:

Un ciudadano israelí alertó a las organizaciones en julio de 2018. Desde entonces han enviado correos a Facebook y han denunciado los hechos a la policía israelí. Para reunir información estuvieron durante 20 días de octubre controlando 10 grupos. Antes, en septiembre, ya habían llevado el caso a Facebook Israel, que borró el grueso de los grupos denunciados pero no atajó el problema.

La encriptación de punto a punto para proteger la privacidad de los 1.500 millones de usuarios de WhatsApp impide que la aplicación pueda filtrar imágenes prohibidas –algo que hoy hace la mayoría de apps. Debe limitarse a los nombres e información de los grupos y sus fotos de perfil, que son los únicos elementos no encriptados.

La encriptación es clave para entender el problema al que se enfrenta WhatsApp. La misma herramienta que sirve para proteger a disidentes o ciudadanos preocupados por su huella digital, sirve para ocultar crimen. Facebook no puede usar el mismo software que elimina el porno de Instagram o del mismo Facebook. Si la compañía redujera la encriptación para los grupos más numerosos para controlar qué se comparte, las consecuencias afectarían a todos los usuarios.

Pero no es el único reto para controlar esta actividad ilegal. En una operación coordinada por Europol e Interpol de 2017, en la que participó la Policía Nacional, capturaron a 39 presuntos pedófilos que intercambiaban pornografía infantil en 96 grupos de WhatsApp. Para acceder a esos grupos, según explicó EL PAÍS, «la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional detectó un enlace en la red que conducía a un grupo de chat para intercambiar pornografía infantil» y allí había «un repositorio donde se daban las instrucciones precisas para acceder a la comunidad de pedófilos de WhatsApp». Había una labor específica y llena de recovecos paa entrar al grupo.

Ahora el acceso es mucho más sencillo. Los creadores de grupos de WhatsApp pueden generar un link que comparten con todos aquellos que quieran entrar en ese grupo. En Google Play hay docenas de apps que reúnen esos links: «WhatsApp Group Links» es su nombre inglés más común. La mayoría de las categorías de esos grupos son sobre deportes, lectura (compartir pdfs de libros), amistades o actividades de ocio. Pero también hay docenas de porno con nombres tan anodinos como «Group 4023». Los teléfonos que crearon esos grupos y ha comprobado EL PAÍS eran de Indonesia y Singapur.

Precisamente para evitar estos problemas, WhatsApp limita el tamaño de los grupos a 256 personas y no permite que se puedan buscar grupos desde la aplicación. Pero muchos otros desarrolladores han pensado que esa función sería útil.

La mayoría de las categorías de esos grupos son sobre deportes, lectura, amistades o actividades de ocio

Según declaraciones de un portavoz de WhatsApp a TechCrunch, que ha publicado el documento israelí entero, la app no tiene intención de rebajar o eliminar la encriptación. La alternativa, dicen, es que los fabricantes añadan de fábrica la capacidad de detectar este material ilegal en el dispositivo. Otra solución sería aumentar el control humano, que Facebook ha llevado hasta 20.000 personas. WhatsApp, que funciona como una empresa aparte, tiene 300 empleados en total

Fuente: elpais.com




La brasileña Nina Dantas habla de cómo la presión de las redes sociales le provocó ansiedad y cómo la superó

Nina Dantas.

La brasileña Nina Dantas, de 26 años, es ‘influencer’ en las redes sociales.

Son muchos los «influencers» que en los últimos tiempos aseguraron que sufrían ansiedad y que les costaba gestionar la presión que les generaba su actividad.

Nina Dantas, una «influencer» brasileña con más de 3 millones de seguidores en la red social TikTok y 200.000 en Instagram, es una de ellas.

La joven de 26 años, que desde la adolescencia vive en México, se volvió popular publicando videos cómicos.

Con el tiempo, sin embargo, las expectativas y la presión por crear contenidoconstantemente pudieron con ella.

«No quería despertar, no quería levantarme de la cama», asegura Nina en una entrevista con la BBC.

Nina asegura que separar su vida personal y las redes sociales la ayudó a soportar la presión.

Fue una etapa «muy complicada» para ella.

«Sentía la presión de tener que hacerlo, de tener que continuar, pero ni modo», explica Nina.

«Llegué al límite de decir: ‘Ya no quiero vivir'».

Fue entonces cuando se dio cuenta de que precisaba ayuda y logró salir de esa situación.

Nina habla también de las diferencias entre los ‘amigos’ en las redes y los amigos de verdad.

«Amigos de verdad tengo pocos. Con mis seguidores es distinto, no están ahí para ayudarme o para darme consejos», concluye Nina.

La «influencer» asegura que finalmente lo que la ayudó a superar la presión fue separar su vida privada de su vida en las redes sociales.

En un reciente artículo en la plataforma Medium, la periodista Jenni Gritters escribió sobre la salud mental de los «influencers» y aseguró que los 12 a los que consultó le dijeron sentirse «atados a una identidad estática y falsa».

«Lamentaron su incapacidad para dejar sus teléfonos y computadoras portátiles, y dijeron que estaban constantemente en línea».

El agotamiento por la conexión constante, aseguró Gritters, es algo a tener en cuenta al momento de querer ser «influencer».

Fuente: bbc.com




Cambridge Analytica, culpable en el caso por el uso de datos de Facebook

Cambridge Analytica, culpable en el caso por el uso de datos de Facebook

Utilizó después estos datos para mandarles publicidad política especialmente adaptada y elaborar detallados informes para ayudar a Trump a hacerse con la victoria

Cambridge Analytica, una asesoría británica que trabajó para la campaña electoral del presidente estadounidense Donald Trump, se declaró culpable el miércoles y fue multada por un tribunal de Londres por haber rehusado informar sobre datos personales que había extraído de Facebook.

La red social ha admitido que Cambridge Analytica -una asesoría política que dirigió la campaña digital de Trump en 2016- utilizó una aplicación para recolectar informaciones privadas de 87 millones de usuarios sin su conocimiento. Utilizó después estos datos para mandarles publicidad política especialmente adaptada y elaborar detallados informes para ayudar a Trump a hacerse con la victoria contra la candidata demócrata Hillary Clinton.

El miércoles, la empresa se declaró culpable de incumplir la orden del regulador británico de medios de revelar la información que tenía sobre un profesor estadounidense, David Carroll, que pidió conocer qué datos tenía la compañía sobre él y cómo los había obtenido. Fue condenada a una multa de 15.000 libras (19.100 dólares, 16.700 euros) además de deber pagar costes judiciales por unas 6.000 libras.

La audiencia, celebrada en la pequeña sala de un juzgado en las afueras residenciales de Londres, aportó datos sobre un caso que sacudió la reputación de Facebook.

El abogado representante de la Oficina del Comisionado de Información británico (ICO) aseguró ante el tribunal que Cambridge Analytica logró reunir el equivalente a 81.000 millones de páginas impresas de datos sobre los usuarios del gigante estadounidense de las redes sociales. Investigaciones periodísticas de los diarios británico The Guardian y estadounidense New York Times, publicadas hace un año, llevaron a la ICO a confiscar los ordenadores y servidores de Cambridge Analytica como parte de una investigación. Desde entonces la firma, con sede en Londres, se declaró en suspensión de pagos.

Según el abogado de la ICO, la empresa había dicho a Carroll: «No tiene derecho a hacer (una solicitud de acceso a datos), como tampoco tiene derecho a hacerlo un miembro de los talibanes sentado en una cueva en el rincón más remoto de Afganistán».

Más tarde, uno de los ejecutivos de Cambridge Analytica dijo a la ICO que «esperaba no seguir siendo acosado con este tipo de peticiones». Admitiendo el miércoles su culpabilidad por incumplir la orden, la firma subrayó sin embargo que «este juicio no se relaciona ni sugiere el uso indebido de datos ni ninguna acción potencial relacionada con ello».

Fuente: hoy.es




Rusia sigue utilizando las redes sociales para influir en EE UU

Donald Trump da un discurso. /AFP

Donald Trump da un discurso. / AFP

La batalla continúa porque la inversión es mínima, los réditos políticos son muchos, y las consecuencias punitivas son mínimas

Desvelar la interferencia rusa en las elecciones de 2016 y tomar medidas contra su gobierno no sirvió para ponerle fin. Al contrario. Desde que el escándalo de Cambridge Analytica dejara al descubierto que Facebook, Twitter y YouTube eran cómplices involuntarios de la victoria de Donald Trump, la inteligencia rusa, como cualquier virus, simplemente se transformó y se propagó a otras plataformas más pequeñas y vulnerables, a menudo emergentes.

Esa es una de las conclusiones del informe que han preparado para el Comité de Inteligencia del Senado el Proyecto de Propaganda Informática de la Universidad de Oxford y la firma de análisis Graphika. Los esfuerzos de la Agencia de Investigación de Internet rusa (IRA, por sus siglas en inglés) no empiezan ni acaban en 2016. De hecho, el informe de 47 páginas estudia su infiltración entre 2012 y 2018 hasta concluir que contaminaron las principales redes sociales con vídeos e información destinados a favorecer la elección del presidente Donald Trump y, más adelante, para ayudarle en su agenda de gobierno.

El virus no desaparece, evoluciona y se multiplica, aprende de sus propios errores, se vuelve más sofisticado y se propaga por el globo terráqueo. Se trata de la radiografía más detallada que se haya hecho hasta la fecha sobre esos esfuerzos, aunque la conclusión sea la misma que ya tuvo sobre la mesa de su despacho Barack Obama, firmada entonces por los servicios de inteligencia. «Lo que está claro es que todos los mensajes buscaban claramente beneficiar al Partido Republicano y específicamente a Donald Trump», sentencia.

Con toda la información a su alcance sobre el perfil de los usuarios de esas plataformas sociales y los sofisticados algoritmos que permiten predecir su comportamiento, basándose en información aparentemente inocente, los troles del IRA apuntaban a grupos de extrema derecha para incentivar el odio y el miedo hacia las minorías. Y a la vez intentaban «confundir y desincentivar» a estas para que no votaran.

Un segundo informe elaborado para el Comité de Inteligencia del Senado por investigadores del New Knowledge, la Universidad de Columbia y Canfield Research abunda en este último aspecto. Los troles rusos «apuntaron a la comunidad negra mediante un amplio abanico de plataformas multimedia bien conectados con los afroamericanos para crear un ecosistema influyente». Latinos, gais, musulmanes, veteranos… Se trataba de fragmentar a la sociedad en grupos sociales para infiltrarlos y envenenarlos emocionalmente. Más de mil vídeos sirvieron de anzuelo para identificar a los usuarios más reactivos que alimentaban la base de datos con sus comentarios y un simple click de ‘Me Gusta’ o ‘No me Gusta’. Los repicaban y generaban conversaciones de las que los agentes del IRA tomaban nota.

Ahora es el fiscal especial Robert Mueller el que les vigila a ellos, tras haber imputado ya a tres compañías y 13 ciudadanos rusos. Cuando la atención de las investigaciones se centraron en Facebook y Twitter, de las que se salían asqueados muchos usuarios, los troles mutaron y se hicieron fuertes en Instagram, otra plataforma más de moda que «probablemente sea el campo de batalla» en las próximas elecciones. Esa plataforma, también de Facebook, casi dobló el número de interacciones que se registraron en la nave nodriza de Mark Zuckerbeg, creador del monstruo del que se han apoderado los rusos.

La batalla continúa, porque la inversión es mínima, los réditos políticos, muchos, y las consecuencias punitivas, mínimas. «Parece probable que EE UU siga enfrentando la injerencia rusa en el futuro», concluye el informe.

Fuente: hoy.es