Estos componentes de tus alimentos pueden empujarte a comer más

Estos componentes de tus alimentos pueden empujarte a comer más

Así como hay alimentos muy saciantes y nutrientes de los mismos que favorecen la reducción de la ingesta, hoy te mostramos que algunos componentes de tus alimentos pueden empujarte a comer más y por lo tanto, es clave evitarlos si no quieres caer en excesos, así como mejorar el control del peso corporal.

Glutamato monosódico

Glutamato

El gutamato monosódico es un aditivo, concretamente el aditivo E-621 también llamado GMS, sal china, ajinomoto o umami que se utiliza como potenciador del sabor en muchos productos procesados y sobre todo, en ultraprocesados.

Este componente que prevalece en sopas y caldos concentrados, en algunos snacks o salsas comerciales y en muchos platos listos para consumir puede incrementar la palatabilidad de los alimentos y así favorecer su consumo.

Ya en el año 1990 se observó en un estudio que esta sustancia incrementaba concretamente la ingesta de alimentos al aumentar hasta un 40% el apetito y en roedores se ha encontrado que esto puede deberse a una reducción de la hormona leptina que en nuestro organismo produce saciedad y favorece el control del peso al intervenir en el balance energético.

Alcohol

Glasses 919071 1280 1

Es sabido que el alcohol es un ingrediente a evitar en nuestra dieta si buscamos adelgazar porque ofrece calorías y puede reducir la quema de grasas. Sin embargo, además de ello resulta un componente que puede incentivarnos a comer más.

Según una investigación publicada en la revista Nutrición Hospitalaria, el alcohol incrementa el apetito al reducir en el organismo hormonas y neurotransmisores anorexígenos o que producen saciedad así como también, incrementar sustancias orexígenas tales como la hormona grelina o el neuropéptido Y que estimulan el hambre y también los deseos de comer sin necesidad fisiológica.

Entonces, las bebidas alcohólicas son ingredientes a evitar en nuestros platos si buscamos no caer en excesos al momento de comer y sobre todo, si queremos perder peso o reducir los niveles de hambre y apetito al máximo.

Sal

Sal

La sal, presente incluso en el glutamato monosódico, es un componente habitual en nuestros platos que solemos agregar para incrementar el sabor de los mismos.

Así, la sal y el sodio sobre todo presente en la misma aumenta la palatabilidad de los alimentos y de esta forma estimula su consumo como ha sido probado en una investigación de Brain Research.

Asimismo, un estudio publicado en 2016 concluyó que el consumo excesivo de sal nos conduce hacia una ingesta excesiva de calorías y como si fuera poco, es un factor que promueve el comportamiento adictivo respecto a la comida.

Entonces, si no queremos comer en demasía, nada mejor que limitar el consumo de sal y de todo aquello que lo contenga.

Azúcar

Muffins 1844458 1280

Los hidratos de carbono simples o de fácil asimilación que comúnmente conocemos como azúcares, estimulan la ingesta de alimentos y promueven la ganancia de peso como se ha observado en roedores.

Los azúcares vuelven más apetecibles y placenteros los alimentos, por ello, también son una de las sustancias con efecto adictivo más difundido en la actualidad.

Como si fuera poco, un estudio publicado en la revista Appetite confirma que los azúcares provocan hiperfagia, es decir, nos incentivan a comer más y ello puede deberse en parte a la respuesta metabólica que ocasiona su consumo, entre otros factores.

Así, si queremos reducir el umbral de dulzor y perder el gusto por lo dulce, lo mejor que podemos hacer es quitar las chucherías de la dieta y poco a poco reducir el consumo de azúcar añadido o azúcares libres que son los que específicamente nos empujan a comer más.

Grasas (en exceso)

Chips 3737973 1280

Aunque las grasas son necesarias en la dieta habitual, y sobre todo aquellas insaturadas como el omega 3, el omega 6 o el omega 9, todo aquel alimento que presente una gran concentración de grasas resulta altamente palatable y ello reduce la saciedad.

La palatabilidad dada por la alta ingesta de grasas incentiva el consumo de alimentos y es un factor que con el tiempo nos empuja a comer más como señala un estudio publicado en 2010.

Nueve alimentos ricos en grasas saludables que los nutricionistas recomiendan
EN DIRECTO AL PALADAR

Nueve alimentos ricos en grasas saludables que los nutricionistas recomiendan

Y aunque las investigacionesno han mostrado diferencias entre los tipos de grasas, se espera que los ácidos grasos insaturados que más beneficios reportan para la salud produzcan saciedad mientras que no sucedería lo mismo con grasas saturadas y grasas trans.

Además, no podemos olvidar que las fuentes de grasas trans son habitualmente ultraprocesados en los cuales no sólo podemos encontrar muchas grasas sino también, glutamato monosódico, azúcar y sal en grandes cantidades, todos factores que nos empujan a comer más.

Ya sabes, si estás intentando adelgazar o no aumentar de peso, necesitas moderar la ingesta de estos cinco componentes de tus alimentos que pueden empujarnos a comer más.

Fuente: directoalpaladar.com




Cerumen en los oídos: qué hacer para eliminar la cera fácilmente

Consejos para eliminar el cerumen en los oídos

Tener cerumen en los oídos es absolutamente normal, pero cuando éste es excesivo ¿qué podemos hacer para eliminar la cera de forma fácil y sencilla? Te explicamos algunos métodos útiles.

Mantener un cuidado y una limpieza de nuestros oídos es fundamental, dado que de esta forma conseguiremos evitar de manera más o menos efectiva problemas auditivos, y sobre todo la molesta, incómoda y dolorosa infección de oídos.

Pero no solo es necesario mantener una adecuada higiene, también es fundamental cuidarlos externamente para evitar la pérdida de audición, que cada vez ocurre a edades más tempranas.

Consejos para eliminar el cerumen en los oídos

¿Cómo podríamos cuidar nuestros oídos externamente? En realidad es sumamente sencillo. En primer lugar no deberíamos abusar de los auriculares, y en caso de utilizarlos descansar media hora por cada 2 horas que los usamos, bajar el volumen de aquello que estemos escuchando y retirarlos inmediatamente si sentimos una especie de silbido en los oídos (es el síntoma que nos indicará que los hemos estado usando durante muchísimo tiempo).

Pero ¿sabías que tendemos a cometer muchos errores cuando limpiamos nuestros oídos internamente? Aunque no lo creas, los bastoncillos de oídos pueden no ser adecuados, especialmente si los utilizamos de forma inadecuada (que es probablemente lo que siempre estemos haciendo).

De hecho, solo deberíamos utilizarlos para limpiar la parte externa del oído, y nunca introducirlos en el canal auditivo, ya que corremos el riesgo de ocasionar laceraciones y peligrosos traumatismos que podrían terminar por desencadenar una otitis o infección en el conducto auditivo.

¿Qué es el cerumen que aparece en los oídos?

Aunque en un primer momento pensemos en la cera de oídos como un incómodo “visitante” de nuestros oídos, poco higiénica y molesta, lo cierto es que cumple dos importantísimas funciones. Por un lado ayuda a combatir las infecciones que podrían dañar la piel del interior del canal auditivo ya que contiene sustancias químicas especiales que cumplen este fin.

cera-oidos

Por otro lado, actúa como un auténtico escudo entre el tímpano y el mundo exterior, de manera que la cera es capaz de atrapar la suciedad, el polvo y otras cosas extrañas que se introducen en nuestro oído. Digamos que la cera ayuda a que no puedan avanzar más internamente.

Es fabricada en el conducto auditivo externo de forma totalmente natural gracias a la presencia de unas glándulas especiales que la producen. Consiste en una sustancia de color amarillento y apariencia cerosa que es secretada por nuestro oído con el fin de limpiar, lubricar y proteger el oído.

No te pierdas: Cómo saber si tienes un tapón de cera en los oídos

¿Cómo eliminar el cerumen de nuestros oídos adecuadamente?

Mantén una higiene diaria adecuada

La realidad es que es común y normal que la cera desaparezca sola de nuestros oídos, ya que es habitual que de forma totalmente natural los oídos la expulsen cuando nos bañamos y nos lavamos el pelo.

Por ello, cada vez que estemos en la ducha, es adecuado mojarnos con cuidado el oído en la ducha siempre con agua tibia. Luego limpiarnos la zona más externa del oído con ayuda de una toalla fina.

Aplícate una solución de agua y sal

Se trata de un método natural realmente efectivo, que además destaca por ser fácil de elaborar y de aplicar. Solo necesitas una cucharada de sal y media taza de agua. Para prepararlo solo tienes que calentar el agua y mezclar la sal en ella.

Cuando esté tibio remoja una pequeña bolita de algodón, inclina el oído hacia arriba y exprime algunas gotitas de esta solución en él.

higiene-cerumen-oidos

Opta por el agua oxigenada

El agua oxigenada es también otra de las opciones naturales para eliminar el cerumen de los oídos, probablemente el más popular y conocido. Y su preparación y aplicación es igualmente sencilla.

Solo necesitas mezclar en una taza a partes iguales el agua oxigenada de porcentaje bajo (entre 3% o 4%) con la misma cantidad de agua. Por ejemplo, mezclar la mitad de una taza de agua por la mitad de una taza de agua oxigenada o peróxido de hidrógeno.

Utiliza una bolita pequeña de algodón, remójala en la mezcla y exprime unas gotas de ésta en los oídos.

Fuente: natursan.net




Estos son los siete ingredientes que, aunque parecen muy sanos, deberías evitar en tu cocina

Estos son los siete ingredientes que, aunque parecen muy sanos, deberías evitar en tu cocina

Si quieres cuidar tu salud mediante una dieta adecuada en este nuevo año es importante ser críticos al momento de escoger qué comer, por ello, te mostramos los siete ingredientes que aunque parecen muy sanos deberías evitar en tu cocina. Toma nota:

Bebidas o «leches» vegetales
1366 20001

Por ser de origen vegetal siempre las consideramos mejor alternativa que la leche de vaca tradicional u otra leche animal, sin embargo, estas bebidas tan usadas en dietas veganas pueden esconder una gran cantidad de azúcar en su composición.

De hecho, en el proceso de reducir el azúcar de mi dieta tuve que eliminar la «leche» de almendras que consumía porque superaba el 10% de azúcar añadida, por lo tanto, lo mejor si escogemos bebidas vegetales es mirar con atención el listado de ingredientes y si contienen azúcar bajo cualquiera de sus nombres, evitarlos.

En su reemplazo mejor optar por «leches» vegetales hechas en casa o sin sabores que son las que menos azúcar poseen, o bien, escoger aquellas 0% azúcar añadido para la elaboración de nuestros platos.

Miel y jarabes vegetales

1366 20002

La miel y los jarabes de maíz, de fruta, de algarroba, de arce, de ágave y otros son considerados los reemplazos perfectos al azúcar que buscamos reducir en nuestra dieta sin embargo, como señala la OMS, son igualmente azúcares libres que debemos limitar en nuestro día a día si buscamos cuidar la salud.

Todos, al igual que el azúcar de mesa, la glucosa o la fructosa añadida a los alimentos como tal se absorben rápidamente, por lo que perjudican la salud si nos excedemos con su consumo y por ello, deberíamos evitarlos en nuestros platos.

En su reemplazo, mejor acudir a azúcar contenido en alimentos, no libres y siempre de origen natural como pueden ser dátiles, plátano, puré de manzana o manzana rallada, canela y demás.

Azúcar moreno

Sugar 1354787 1280

Al igual que el caso anterior, el azúcar moreno es considerada la alternativa de azúcar sano porque no se refina y ello le permite conservar determinados nutrientes buenos para el organismo como potasio, calcio y magnesio.

Sin embargo, el azúcar moreno es también un azúcar libre que se absorbe rápidamente y que por ello, induce cambios metabólicos nocivos en el cuerpo. Deberíamos evitar su consumo tanto como el azúcar de mesa blanco, la miel y los jarabes y en su reemplazo, usar alimentos que endulzan naturalmente o endulzantes sin calorías como la stevia.

Fiambre de pechuga de pavo

1366 20003

La pechuga de pavo es una de las carnes más magras y con más proteínas, pero el fiambre de pechuga de pavo no es igual, pues aunque concentra muchas proteínas con pocas grasas, suelen contener grandes cantidades de sal añadida, así como azúcares y harinas refinadas en forma del almidón que deberíamos reducir en la dieta y reemplazar por integrales.

Incluso las versiones consideradas más sanas como la pechuga de pavo «Libre» de Campofrío concentra azúcares y gran cantidad de sal en su interior.

En su reemplazo, nada mejor que emplear la pechuga de pavo o de pollo fresca, que podemos cocinar y cortar en lonchas sin añadir nutrientes que en nada contribuyen al logro de una dieta sana.

Caldos de verduras comerciales

1366 20006

Si son de verduras ¿qué pueden tener de malo? La realidad es que se trata de un producto ultraprocesado en los cuales si bien podemos distinguir el sabor a verduras varias, encontramos diversidad de aditivos que son responsables de la gran cantidad de sal que poseen los mismos.

Entre los aditivos se encuentra el glutamato monosódico, un resaltador del saborque entre otras cosas se ha asociado a más apetito así como a mayor riesgo de obesidad, por lo tanto, si buscamos comer mejor y cuidar la línea, nada mejor que evitar los caldos comerciales y optar siempre por versiones caseras, sin aditivos.

Surimi

1366 20004

Es el aliado de muchos al momento de consumir pescado sin demasiado esfuerzo, sin embargo no es otra cosa que carne procesada de pescado que en su interior esconde desde gran cantidad de sal hasta azúcares y harinas refinadas.

Poco tiene de pescado y por ello, no es beneficioso como creemos, sino que por ser carne procesada deberíamos reducirlo en nuestra dieta habitual.

En su reemplazo mejor emplear conservas de pescado como sardinas enlatadas, atún al natural u otras que sí son pescados y aunque poseen más sodio, conservan buenas grasas y un gran aporte de proteínas de calidad para sumar a nuestros platos.

Yogures y leches fermentadas de sabores

1366 20005

Aunque los yogures y leches fermentadas son productos con mínimo grado de procesamiento y pueden ofrecer grandes ventajas al momento de cocinar más sano, no todas las opciones son iguales, sino que aquellas de sabores concentran mucho azúcar en su interior.

Entre todas las opciones, lo mejor es acudir a yogures y leches fermentadas naturales, desnatados o no porque la grasa de los lácteos no es mala como pensábamos antes, sino que el problema es el azúcar que añaden al saborizar el producto industrialmente o añadir diferentes agregados como frutas o cereales por ejemplo.

Cuanto más simple mejor y por ello, mejor leche fermentada o yogur natural para cocinar más sano.

Ya sabes, no es oro todo lo que reluce y por ello, si buscas cuidar tu dieta debes observar con detalle los ingredientes que vas a sumar a tus platos, pues aunque muchos parecen sanos, no lo son en absoluto.

Fuente: directoalpaladar.com




Siete productos que deberías evitar en tu cocina si buscas adelgazar

Siete productos que deberías evitar en tu cocina si buscas adelgazar

Al momento de perder peso de forma saludable, es fundamental incluir en nuestra dieta alimentos de calidad que favorezcan el cuidado del organismo. Pero también es importante reducir la ingesta de alimentos insanos, por ello, te mostramos siete productos que deberías evitar en tu cocina y en tu dieta si buscas adelgazar.

Azúcar de mesa

Sugar 298242 1280

El azúcar blanco, refinado o de mesa que todos conocemos no es más que fuente de calorías sin nutrientes buenos para el organismo. Se absorbe rápidamente y por ello no sacia sino que además, puede favorecer el almacenamiento de grasas y tener un efecto adictivo en nuestro cuerpo incentivándonos cada vez más a su consumo.

Es un azúcar libre o añadido que se recomienda evitar en la dieta diaria y por ello, ya sea como endulzante o al momento de cocinar, aconsejamos reducir al máximo su consumo si quieres perder peso.

En su reemplazo proponemos usar stevia como endulzante u otros edulcorantes artificiales y no azúcares, o bien, pasta de dátiles, plátano pisado y frutas u hortalizas ricas en azúcares naturales para endulzar por ejemplo, tortitas, bizcochos y demás.

Harinas blancas o refinadas

Harinarefinada

Las harinas son ampliamente usadas por nosotros al momento de elaborar masas de tartas, panes o galletas. Sin embargo, siempre es cuestión de escoger las mejores alternativas para nuestros platos, siendo en este caso recomendable evitar las harinas blancas o refinadas.

En su reemplazo podemos acudir a harinas 100% integrales o de grano entero, a copos de avena o harinas de legumbres que poseen más fibra y proteínas, sacian más y no predisponen al sobrepeso y la obesidad como sí lo hacen las harinas refinadas según expertos de la Escuela de Salud Pública de Harvard.

Con harinas integrales o granos enteros podemos elaborar igualmente panes, masas de tartas, muffins y galletas de gran sabor pero mucho más nutritivos y saciantes.

Fiambres y embutidos

Ham 653836 1280

Los fiambres y embutidos son una opción sencilla al momento de cocinar y muchas veces se suman a tostas, tartas, pizzas, empanadas o incluso, ensaladas.

Son ingredientes calóricos, ricos en sal y que en su interior poseen muchas más grasas que las carnes frescas e incluso, pueden contener harinas refinadas y azúcares. Aun alternativas como el fiambre de pechuga de pavo que pueden parecernos muy sanas no son aconsejables en una dieta equilibrada.

Son carnes procesadas que deberíamos evitar si queremos adelgazar con saludy en su reemplazo, siempre mejor emplear carnes frescas cocidas y fileteadas o bien, opciones más nutritivas como salmón o bacalao ahumado, atún al natural o en aceite y otras conservas de pescado.

Surimi, gulas y otros procesados de pescado

Surimi

Al igual que lo que ocurre con la mayor parte de los fiambres y embutidos, encontramos a nuestra disposición variedad de derivados del pescado que no son más que otra opción procesada de mala calidad.

Ejemplos de ellos son el surimi, las gulas o los palitos de merluza que tienen un porcentaje (a veces muy reducido) de pescado en su interior y que pueden incluir azúcares añadidos y nutrientes de mala calidad como mucho sodio o grasas en su interior.

Asimismo, suelen tener como aditivo glutamato monosódico que incrementa el apetito y por ello, resultan contraproducentes cuando buscamos perder peso.

Por ello, al momento de adelgazar recomendamos evitar su uso en la cocina y reemplazar siempre que sea posible por pescado fresco o bien, por mariscos congelados o conservas de pescado.

Bebidas alcohólicas

Wine 982191 1280

El alcohol aporta muchas calorías con pocos nutrientes al organismo, dificultando la quema de grasas y estimulando el apetito mediante la liberación de hormonas como la grelina.

Por ello, al momento de perder peso debemos evitar el uso de bebidas alcohólicasen la cocina, pues el alcohol puede no evaporarse por completo y aun así, en muchos casos poseen azúcares que continuarán presentes en nuestros platos.

Para acompañar las comidas, lo mejor es el agua o bebidas sin calorías, especialmente sin alcohol ni azúcares que son ingredientes a reducir cuando buscamos adelgazar y cuidar la salud al mismo tiempo.

Miel y siropes

Sirope

En el afán de conseguir más nutrientes, muchos empleamos sustitutos del azúcarde mesa blanco o refinado como la miel o los siropes, que además, son 100% naturales.

Sin embargo, son opciones que también se asimilan rápidamente y cuyo principal nutrientes son los hidratos simples, entonces, son también azúcares libres o añadidos que deberíamos reducir.

Son una alternativa más que parecen saludables pero que deberíamos evitar en nuestra dieta si buscamos adelgazar, acudiendo en su reemplazo a edulcorantescomo la stevia u otros.

Cacao soluble

Cocoa 174872 1280

Es una derivado del cacao pero contienen una gran proporción de azúcar en su interior, por lo que no son recomendables al momento de comer más sano par adelgazar.

El cacao puede ser muy saludable, con muchos antioxidantes y minerales. Sin embargo, el cacao soluble como el Cola-cao o el Nesquik son alternativas poco aconsejables debido al azúcar añadido que poseen en su interior y a las muchas calorías que ofrecen.

Elevan la apetencia por lo dulce o el umbral de dulzor y por ello, deberíamso evitarlos y cambiar siempre que sea posible por cacao puro en polvo o chocolate con alto grado de pureza (más de un 60% de cacao).

Cuando buscamos adelgazar, deberíamos evitar estos siete productos en la cocina y reducir los ultraprocesados al máximo en la dieta habitual con el objetivo de lograr una alimentación más nutritiva y saciante que nos ayude a perder kilos.

Fuente: directoalpaladar.com




Cómo lograr que un alimento que has odiado siempre te acabe gustando

Cómo lograr que un alimento que has odiado siempre te acabe gustando

Casi todas las personas podemos nombrar alimentos que, aseguramos, no nos gustan. Los hay que aparecen con más frecuencia en la lista –casquería, pescados, verduras…– y los hay que menos –carnes, dulces, pasta…–, pero la aversión tiene casi siempre las mismas características: es irracional y, en muchos casos, condicionada.

Puede que nos guste la salsa de tomate, pero no el tomate natural, o tengamos un rechazo absoluto a la cebolla en crudo, pero nos encante cuando se sirve caramelizada. “Es por la textura”, solemos decir. Pero, en realidad, las causas de este rechazo suelen ser bastante más complejas.

No existe una explicación única para el rechazo a un alimento, pero, excepto en la infancia, no suele estar relacionado con condicionamientos biológicos. Cierto es que existen intolerancias y alergias que nos impiden comer unos alimentos, pero esto no significa que no nos gusten: la mayoría de los celiacos están deseando comer pan, y les gustaba antes, aunque les sentara de pena. En demasiadas ocasiones las intolerancias o alergias se utilizan como excusa para no tomar ciertos alimentos, lo que puede llegar a ocasionar verdaderos problemas nutricionales. Solo un diagnóstico médico puede confirmar tal cosa.

El rechazo a determinados alimentos suele tener un origen puramente psicológico

Sí existen evidencias científicas de diferencias genéticas que hacen que algunas personas sean más sensibles a ciertos químicos en los alimentos, algo que se ha estudiado sobre todo en torno al cilantro, un alimento que tiene muchas opiniones encontradas —o lo amas o lo odias–. Pero hay personas con más sensilibilidad a su sabor a los que les encanta, y otras sin ella que lo rechazan. No existen por tanto determinantes genéticos claros que expliquen nuestro rechazo visceral a ciertos alimentos.

La explicación más aceptada para el “no me gusta” es un rechazo de tipo puramente psicológico –y, por lo tanto, modificable–, que se origina por dos motivos principales.

“No me gusta” tipo 1: no lo has probado

Recazho Comida 3

Hay personas que rechazan ciertos alimentos simplemente porque no los conocen. “Si tu familia nunca te ha expuesto a un alimento, nunca lo vas a consumir”, explica Adriana Oroz, de Alimmenta, una clínica de nutricionistas en Barcelona. “Hay gente que arrastra esto toda la vida. Si no ves la necesidad de probar un alimento concreto, porque comes más o menos de todo, igual no pasa nada, pero si estás viajando quizás te ves obligado a probarlo, te meten un alimento que no esperabas, lo pruebas y te gusta”.

Este es un condicionamiento de tipo cultural, y es la razón por la que ciertos alimentos gustan en unas culturas y no en otras. Si nunca hemos comido insectos probarlos produce rechazo, pero si hubiéramos aprendido a comerlos desde niño, como ocurre en otras partes del mundo, los comeríamos encantados. La razón por la que a los chinos no les gusta el queso es la misma por la que a nosotros nos resulta desagradable la medusa: son alimentos que no existen en nuestras respectivas culturas.

“No me gusta” tipo 2: tienes un trauma

Rechazo Comida2

Como explica Oroz a Directo al Paladar, cuando tenemos una mala experiencia con un alimento –ya sea porque nos han obligado a comerlo, nos hemos visto a consumirlo con demasiada frecuencia o nos ha sentado mal– generamos un trauma que, si no se trata, puede durar toda la vida.

Como explica en The AtlanticAnthony Sclafani, neurobiólogo del Broklyn College, si enfermamos y asociamos este malestar a un alimento desarrollaremos una aversión automática, que no siempre es fácil de eliminar.

Es muy habitual rechazar ciertas bebidas alcohólicas solo porque hemos tenido una mala experiencia con ellas

Si comes un alimento y experimentas náuseas o vómitos tu cerebro culpará a ese alimento. Eso es cierto incluso si sabes en tu fuero interno que la comida (o la bebida) no tiene la culpa. Es muy habitual rechazar ciertas bebidas alcohólicas solo porque hemos tenido una mala experiencia con ellas, y es que es más sencillo tener una mala experiencia con el alcohol que con cualquier otro tipo de bebida o alimento. No es que no te guste el whisky, es que te bebiste el Lago Ness y basta que lo huelas para que te entren ganas de vomitar.

Este es el motivo, explica Sclafani, por el que a las personas con cáncer a menudo se les aconseja que conviertan a determinados alimentos durante la quimioterapia en “chivos expiatorios”. Para evitar crear una asociación entre los efectos secundarios el tratamiento y la dieta normal de un paciente se les pide que traten de seguir una dieta distinta, de la que no sea tan problemático prescindir, al menos por un tiempo.

Rechazo Comida4

La infancia, origen del trauma

Muchos de nuestras preferencias y rechazos alimenticios se generan en la infancia. Antes incluso de que nazca un bebé, lo que come una madre puede influir en lo que le gustará a su hijo, porque la dieta afecta el líquido amniótico, y esa influencia continúa en los meses posteriores al nacimiento hasta el fin de la lactancia. “Si una madre come mucho ajo, la leche tiene un sabor a ajo, y su bebé aceptará más el ajo que el bebé de una madre que no come ajo”, asegura Sclafani.

Pero cuando realmente se asientan nuestros gustos, y se producen los traumas más duraderos, es durante la infancia. Si siendo pequeños asociamos recuerdos negativos a un alimento, ya sea porque nos lo impusieron o nos sentó mal, podemos arrastrar el rechazo durante toda la vida.

Es cierto que muchas cosas que no nos gustan de pequeños acaban gustándonos de mayores. Esto ocurre, sencillamente, porque, siendo conscientes de que el rechazo es irracional, hemos hecho un esfuerzo porque cierto alimento nos acabe gustando. “De pequeños no somos capaces de controlar esto, pero de mayores somos más conscientes y tenemos capacidad de reflexionar sobre la causa de la aversión hacia un alimento y darle una segunda oportunidad”, explica Oroz.

Bebe Istock

Existe otra razón por la que nuestros gustos se amplían cuando nos hacemos mayores. El gusto hacia un alimento es una mezcla de su sabor, textura y aroma y aunque nuestra percepción de los dos primeros no cambia a medida que crecemos si lo hace la de la tercera. Las personas pierden sensibilidad olfativa a medida que envejecen, lo cual es una razón importante por la que muchas personas parecen superar las aversiones de la infancia: un alimento cuyo olor resultaba demasiado intenso para un niño, se torna suave cuando somos adultos.

Los niños tienen, además, preferencias por los sabores dulces, pero rechazan los amargos. Y esto si tiene un sentido biológico. Como explica en un estudio de 2015 la doctora Nuala K. Bobowski, los niños adoran los dulces porque son los alimentos con más calorías y tienen un rechazo innato por los sabores amargos para protegerse de la ingesta de venenos, que están asociados a este sabor.

Callos

Cómo aprender a comer de todo

Existe información a patadas sobre cómo lograr que los niños coman de todo, y hay un consenso en torno a la conveniencia de no obligar nunca a los infantes a ingerir algo que rechazan, pues esto es, precisamente, lo que puede generar traumas para toda la vida.

El rechazo a un alimento generalmente se puede superar con una exposición suave y constante

“Hay que tener en cuenta la presión y la imposición con la que se mete el alimento”, explica Oroz. “Si un alimento no gusta de una manera se puede servir de otra”. La clave, en cualquier caso, es ser pacientes.

Los niños requieren una exposición continuada a los alimentos que más rechazan –que, lamentablemente, son los más saludables–, pero irán aceptando estos alimentos si los padres los ingieren de manera habitual y se les van ofreciendo poco a poco.

Y ahora viene la parte más interesante: la técnica para lograr que de adultos nos acabe gustando un alimento que rechazamos es exactamente la misma que hay que aplicar con los pequeños.

El rechazo a un alimento generalmente se puede superar con una exposición suave y constante. Los adultos también deben hacer algo que los niños realizan de forma instintiva: ponerse un alimento en la boca y luego sacarlo, sin obligarse a tragar. Eso permite que una persona se acostumbre a un sabor o textura sin asociarla necesariamente con una reacción física negativa, ya que tragar algo que no se disfruta puede ser desagradable y no hace más que aumentar el trauma.

Como apunta Oroz otra clave, que también sirve con los niños, es probar el alimento en presentaciones distintas, ya sea cocinándolo de otra forma o acompañándolo de otros alimentos que sí nos gustan.

Al final, si quieres que te guste algo te acabará gustando. No hay motivo para que no sea así.

Fuente: directoalpaladar.com




¿Oliva o girasol?: estas son las virtudes de cada aceite

Ante la pregunta que nos hace Noelia, lectora y socia de eldiario.es, de cuál de los dos aceites es mejor, no existe una sola respuesta, dado que cada uno tiene sus virtudes diferenciales 

Noelia, lectora y socia de eldiario.es, nos hace la siguiente petición en el texto de un correo electrónico: «dado que España es uno de los principales productores y exportadores de aceite de oliva, no me sorprende encontrar numerosas noticias en los medios y las páginas de internet, alabando sus virtudes, incluso en detrimento de otros aceites igual de buenos, como el de girasol, que por cierto también se produce en muchos campos de España. Me molesta esta superioridad casi moral del aceite de oliva, no porque no sea cierta, sino porque casi siempre deja en mal lugar al aceite de girasol, y lo hace sin justificación. Es por este motivo que os pediría que hiciérais un artículo sobre las virtudes del aceite de girasol que no tiene el de oliva».  

España produce alrededor del 50% del aceite mundial con tan solo el 25% de los árboles a nivel planetario. En la campaña 2013-2014 se llegó al techo de la producción con un 58% del aceite total que se produjo en el mundo. Después se ha superado ampliamente la cifra de 800.000 toneladas de aceite de oliva exportado, y en la campaña 2016-2017 se alcanzaron las 1.290.600 toneladas de producción.

No obstante, el consumo de este aceite está descendiendo tanto a nivel nacional como mundial, en favor de otros aceites que resultan más baratos, que requieren zonas menos exigentes desde el punto de vista climático o que tienen potencialmente más hectáreas de productividad. Tales aceites tienen sus virtudes, como es el caso del aceite de colza, con injusta mala fama en España, o el del aceite de girasol, del cual desmontamos los mitos en ¿Aceite de oliva o de girasol? 5 falsos mitos en torno a su uso.

Según la Asociación Nacional de Industrias Envasadoras (Anierac), en 2017 las ventas del aceite de girasol superaron por primera vez a las de oliva, con el 45,34% del mercado frente al 44,87%, un dato que puede explicar las cerradas campañas que se hacen para promocionar el aceite de oliva. Ahora bien, esto no quiere decir que dichas campañas falseen la realidad, aunque a veces pueden insinuar que todo aquello que no sea aceite de oliva no es saludable. 

Foto: Torange.biz

Foto: Torange.biz

Para ser justos y no caer en el mismo juego maniqueo de algunas campañas, lo mejor no es destacar las virtudes del aceite de girasol sino atribuir a cada uno las cualidades nutricionales y los usos más indicados que les corresponden. De este modo pasamos a describir varios parámetros en los que gana uno u otro aceite, siempre sobre la premisa de que se trate de aceites vírgenes, es decir que no hayan sido refinados.

  1. Mayor estabilidad a altas temperaturas: aquí gana el aceite de oliva, que tiene una proporción mucho mayor de ácidos grasos monoinsaturados, más resistentes a la oxidación y la degradación en polímeros tóxicos y grasas hidrogenadas. No quiere decir que no sea saludable usar aceite de girasol en las frituras, pero su uso no debe limitarse a más de una vez. En el caso del aceite de oliva se puede reutilizar un par de veces más, aunque tampoco se aconseja, como te explicamos en Tres razones para no reutilizar el aceite de freír.
  2. Mayor proporción de ácido oleico: sin duda gana el aceite de oliva con un 89% frente al 22% del aceite de girasol. El ácido oleico es uno de los antioxidantes y antiinflamatorios más potentes que se conocen. No obstante, en el mercado existe la variante Aceite de Girasol Alto Oleico, que aumenta por vía genética la proporción de ácido oleico del aceite de girasol de forma muy sensible. Otro tema es el uso fraudulento que se pueda hacer en el etiquetado de alimentos de la inclusión de Aceite de Girasol Alto Oleico, pero el aceite en sí es muy saludable.
  3. Mejor fuente de vitamina E: aquí gana el aceite de girasol por la sencilla razón de que es el alimento que más vitamina E -un potentísimo antioxidante de las grasas que figura en las membranas celulares y en las capas lipídicas de las neuronas protegiéndolas contra el envejecimiento- posee. En concreto, tiene de 50 a 62 miligramos (mg) por 100 gramos, mientras que el aceite de oliva solo ofrece 12 mg.
  4. Mayor aporte de ácidos omega 6: vuelve a ganar el aceite de girasol merced a sus 63 gramos de ácido linoleico, el omega 6 por excelencia, por cada 100 gramos. El aceite de oliva solo aporta 9 gramos de linoleico.
  5. Mejor relación omega 3/6: tal como te explicamos en su día en Ácidos grasos omega 3 y 6: una relación en la que no todo vale, lo que cuenta no es solo el aporte de omega 3 y omega 6, sino la relación entre estos dos tipos de ácidos grasos, merced a los efectos inflamatorios de un exceso de omega 6. La idónea debe ser que 3/6 de un valor entre 0,5 y 0,2. En este caso ninguno de los dos aceites la cumple, pero al menos el aceite de oliva presenta una relación mejor con un valor de 0,09 frente a prácticamente 0 del de girasol.
  6. Mejor protección de los alimentos al freír: un reciente estudio de la Universidad de Barcelona ha revelado que los efectos saludables de las verduras aumentan al cocinarlas con aceite de oliva. Esto es debido, según el estudio, a que se produce una mayor protección de las sustancias antioxidantes frente a la acción del oxígeno con el calor. En concreto el estudio se basa en cómo los sofritos con aceite de oliva conservan las cualidades del tomate, el ajo y la cebolla. Según José Fernando Rinaldi de Alvarenga, autor del trabajo, puede deberse a la migración de los compuestos bioactivos (carotenoides y polifenoles) del tomate hacia el aceite durante el proceso de cocción, lo que favorece la absorción de dichos compuestos.
  7. Más indicado para elaborar salsas y mayonesa: aquí por sabor, a no ser que trabajemos con aceites refinados, gana el de girasol, dado que es más suave y menos áspero
  8. Más indicado para ensaladas: en este apartado cualquiera de los dos puede valer. El de girasol respeta más los sabores de las hortalizas pero el de oliva sin duda es superior por su aporte de ácido oleico, aunque no aporta tanta vitamina E.
Foto: Stevepb

Foto: Stevepb

Fuente: eldiario.es




8 consejos para adelgazar en verano sin hacer dieta

Consejos para bajar de peso en verano sin hacer dieta

Trucos y consejos sencillos para adelgazar en verano con salud y sin hacer dieta. Y no aumentes de peso cuando vayas a la playa o durante los días de vacaciones.

Si quieres adelgazar y perder peso antes de las vacaciones de verano, pero te niegas a seguir una dieta, hay diversos trucos, consejo y acciones que puedes hacer para lucir una figura esbelta. Eso sí, se necesita esfuerzo y tesón puesto que los milagros no existen. Te contamos cómo bajar de peso sin dieta.

Primeramente aconsejamos la ayuda de un especialista que pueda seguir unas pautas tanto alimenticias como de estilo de vida. Pues cada persona y cuerpo son distintos, por tanto, es necesario que alguien nos guíe en el camino para ver si lo hacemos correctamente.

Normalmente se trata de un nutricionista, médico o bien entrenador personal quien nos dará los ejercicios que nosotros debemos hacer para estar en forma y adelgazar.

1. Una alimentación saludable

La alimentación es clave para perder peso. Es decir, no hace falta hacer una dieta estricta pero sí de forma saludable y variada. El truco está en comer un poco de todo, pero con moderación, haciendo más uso de aquellas grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas y abandonar las saturadas y trans.

En este caso, aumentaremos las frutas, los frutos secos, las verduras y las hortalizas, y rebajaremos las carnes rojas y procesadas. El pescado, los lácteos y los cereales también son buenos para seguir una alimentación saludable.

Consejos para comer sano en verano

2. Compras saludables y responsables

Para comer bien y adelgazar es importante comprar de manera responsable. Es decir, no adquirir alimentos que realmente no necesitamos o que tengan más grasa y azúcar de la permitida.

Aconsejamos para ello planificar una lista de la compra con antelación. Por ejemplo hacer los menús semanales antes y con ello ya sabemos qué debemos comprar. También recomendamos no ir al supermercado o al mercado con el estómago vacío, pues las posibilidades de aumentar nuestra cesta de la compra se multiplican y tendremos tendencia a comprar alimentos menos saludables.

3. Cocina casera y de temporada

Cuando queremos comer dulce y postres, entonces también podemos hacerlo pero sustituyendo los azúcares blancos o convencionales por otro tipo como la melaza de caña o la panela, que son mucho más saludables.

Además, siempre son mejor los dulces caseros, de manera que podemos hacerlos nosotros mismos en casa y de esta manera escoger alimentos con menos calorías. Los productos de temporada suelen ser saludables y además estamos comprando localmente por lo que nos beneficiamos nosotros, nuestra salud y los demás.

4. Desayunos abundantes

Muchas personas no tienen en cuenta que el desayuno es la comida más importante del día. Y en este sentido ha de ser abundante y saludable.

Este desayuno nos da la energía que necesitamos durante el día y así no hace falta abusar del resto de comidas porque tendremos menos hambre.

Desayunar para adelgazar durante la dieta

5. Comer cinco veces al día

Aunque parezca demasiado, muchos nutricionistas recomienda hacer 5 comidas al día, pero de menor cantidad. Por un lado, el desayuno abundante, una pieza de fruta a media mañana, un almuerzo, la merienda y finalmente la cena que no debe ser copiosa para garantizar una buena digestión durante la noche.

6. Rutinas y horarios

Otra manera de perder peso sin dieta es la planificación. En el sentido que es bueno establecer un horario fijo para cada comida y seguirlo, pues el cuerpo se acostumbra a un determinado ritmo. Si comemos cada día a deshoras y de manera descontrolada nuestro cuerpo tenderá a subir de peso.

7. Ejercicio regular

Adelgazar sin dieta es fácil alternando una buena alimentación con un ejercicio regular. El deporte debe ser algo constante porque también nos aclara la mente y nos aleja del estrés.

No hace falta hacer un ejercicio intenso todos los días, pero unas tres veces por semana es bueno para adelgazar y agilizar nuestra mente. Aquí debemos pedir consejo a un entrenador personal que es el que nos establecerá unas rutinas de horas y ejercicios para adelgazar saludablemente.

Ejercicio para bajar de peso en verano

8. Ante todo, movimiento

Hay muchas otras maneras de moverse y hacer ejercicio físico. Si nos gusta bailar, podemos apuntarnos a una academia o hacer uso de las clases dirigidas de los gimnasios. También podemos llegar a casa tras el trabajo andando, subir y bajar las escaleras y no hacer uso del ascensor o jugar con nuestros hijos. 

Otros consejos para adelgazar en los meses de verano

  • Come cada día verduras y frutas frescas. Son ideales para refrescar tu cuerpo por dentro.
  • Si vas a la playa, trata de llevarte ensaladas frescas en tu táper. También puedes llevar piezas de fruta, como manzanas o peras, que no se estropean y puedes comer en cualquier momento y lugar.
  • Hidrátate frecuentemente. Recuerda tomar cada día entre 1,5 a 2 litros de agua.
  • Evita las comidas rápidas. Siempre es preferible que, aunque estés fuera de casa, optes por comidas mucho más sanas y saludables.
  • Practica ejercicio físico, preferiblemente en las horas en que el sol ya no aprieta tanto (como de 7 a 10 horas, y de 19 a 22 horas).

Fuente: Natursan




¿Cuánta cafeína tiene mi café? Depende de cómo lo prepares

¿Cuánta cafeína tiene mi café? Depende de cómo lo prepares

El café es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo que además se sigue reinventado con la evolución de las modas y tendencias. Desde el auge de la llamada tercera ola se reivindica su carácter artesanal como producto de calidad, y también es tendencia por sus propiedades saludables. La ciencia cada vez avala más los beneficios del café y de la cafeína, siempre en las dosis adecuadas.

El problema es que no tenemos muy claro cuál es la cantidad recomendable ni tampoco cuánta cafeína tiene exactamente el café que tomamos. La respuesta no es tan sencilla, pues depende de muchos factores, especialmente del tipo de café y de cómo se prepare. El concepto “ una taza de café” es demasiado vago y suele llevar a confusión.

Los factores que influyen en la cantidad de cafeína al preparar un café

El café es una infusión de agua que se obtiene de los granos tostados y molidos de los granos de café, el fruto de la planta del cafeto. Se trata de una preparación muy básica que en realidad esconde una gran complejidad, pues hasta que llega la bebida a la taza interfieren muchos factores que pueden afectar al sabor, aroma, cuerpo, intensidad, y también a la cantidad de cafeína.

La variedad y el origen de los granos

Café en Grano

Cuando nos adentramos en las diferencias entre el café de tueste natural, torrefacto y mezcla ya mencionamos que existen dos especies principales de granos de café: arábica y robusta, cada una con sus propias variedades.

El café arábica está mejor valorado porque ofrece un café más complejo, con mayor riqueza de aromas y más perfumados, ligeramente dulces y con notas afrutadas, algo ácidas. Además, tiene menos cafeína que el café robusta, que presenta una bebida más amarga, con sabores más terrosos, a frutos secos tostados y notas de madera.

El grado de tueste

Café en grano

A los consumidores no nos suele preocupar el tueste del café porque prácticamente nadie tuesta los granos en casa, pero sí es una cuestión crucial para los profesionales. El grado de tostado afecta al color de los granos -de más ligero o canela a más oscuro-, al sabor, a los aromas y al cuerpo de la infusión.

Y también influye en los componentes finales del café; un tueste más ligero contiene algo más de cafeína que uno mucho más oscuro, a pesar de que este último puede parecernos más “fuerte” por el sabor más amargo. En cualquier caso, hay mayor pérdida de antioxidantes y otros compuestos beneficiosos, por lo que si nos interesan las propiedades saludables del café deberíamos escoger siempre un tueste ligero.

El grado de molido

Cafe Molido

Ya sabemos que el café, una vez molido, empieza a perder aroma y sabor muy rápidamente, por eso se recomienda siempre comprarlo en grano para molerlo al instante en casa. Las cafeteras automáticas incorporan su propio molinillo que normalmente se puede ajustar al gusto, y es que todo buen barista sabe que el nivel de molido también afecta al resultado de la bebida.

El molido influye en la forma de preparar la infusión, por eso se suele recomendar un grano más fino o más grueso en función del tipo de preparación. En términos generales, cuanto más largo es el proceso de extracción, más gruesa debe ser la molienda.

A efectos del nivel de cafeína, debemos saber que un molido más fino proporciona una mayor concentración de cafeína en la taza. Es el molido típico que se usa para cafeteras automáticas o expreso; las tipo moka o italianas admiten un grano fino o medio.

El tipo de preparación: diferentes cafeteras

Café de Filtro

Hay muchas formas de preparar café con distintas cafeteras, desde el simple y humilde café de olla hasta los métodos manuales de infusión, tan de moda como la Chemex o la V60. Hay que saber que los distintos tipos de preparación exigen diferentes tiempos de extracción, es decir, el tiempo que el agua está en contacto con el café molido.

Este tiempo, unido a otros factores ya mencionados, proporcionan cafés de aromas, cuerpos, sabores e intensidades distintos. Lo que aquí nos interesa es tener en cuenta que, cuanto más se alargue la extracción, mayor cantidad de cafeína obtendremos. Esto puede dar lugar a confusión, ya que un café infusionado en frío resulta muy suave y ligero, prácticamente sin notas amargas, pero sin embargo puede contener mucha más cafeína que un espresso, más intenso.

La cantidad de café

Café

Esto parece una obviedad, pero no siempre se utiliza la misma cantidad de café molido para preparar cantidades semejantes de bebida. En principio, cuanto más café lleve la preparación, más cafeína tendrá la taza.

La medida estándar que se suele indicar para elaborar un espresso es de 7 g de café molido por taza. Sin embargo, cada vez más baristas ponen peros a esta convención, y se habla más de mito que de realidad. No existe el café espresso único y perfecto, de nuevo, depende de muchas variables. Hay quien preparar un espresso con 6 g o incluso hasta 10 g de café por taza. Otros tipos de bebidas emplean mayores cantidades, como puede ser el café de filtro.

El tiempo de preparación

Cafe Espresso

Cada sistema de preparación -cada cafetera- utiliza tiempos de preparación distintos. Las automáticas y superautomáticas son muy cómodas porque permiten obtener un café excelente en apenas unos segundos, mientras que la italiana de moka y la de goteo nos obligan a esperar un poco más. Además siguen siendo tendencia los métodos manuales de infusión, destacando la moda del cold brew o café infusionado en frío.

Cuanto más tiempo dure la preparación del café, más cafeína tendrá

Este método ofrece un café delicado, suave y muy aromático, nada amargo, un buen punto de partida para los que quieran empezar a acostumbrar el paladar a tomar su café sin azúcar ni leche. Solo hay que tener en cuenta que el cold brew contiene más cafeína que un espresso común.

La cantidad de cafeína aquí depende del tiempo de contacto del café con el agua. Las infusiones en frío pueden llegar hasta las 24 horas, utilizando además mayor cantidad de café de partida, y eso incrementa la cafeína de la bebida resultante, aunque nos parezca “suave”. También hay que considerar que algunos cold brew son concentrados que se diluyen a la hora de servir.

El tamaño de la preparación

Café

Este último punto depende en gran medida de los anteriores factores y es un reflejo de la forma específica de tomar café de cada lugar. Por ejemplo, al hablar de café espresso, en Italia podemos recibir perfectamente una taza con apenas 25 ml, mientras que en España el café solo puede variar desde los 40 ml hasta casi 100 ml; en Estados Unidos un “café”, sin más, no suele bajar de los 150 ml.

Un café corto y fuerte puede tener menos cafeína que otro aparentemente más aguado

Pero ya sabemos que el volumen total de la taza no tiene por qué indicar la cantidad de cafeína, y tampoco la “intensidad”. Un espresso muy concentrado puede tener menos cafeína con un lungo, más largo, simplemente porque el café pasa más tiempo en contacto con el agua.

Otros cafés largos se preparan diluyendo el contenido con agua; en ese caso no aumentaría la cafeína. Es lo contrario de un café “doble” o doppio, que sencillamente duplica el volumen y la cafeína.

También hay que tener en cuenta que es más fácil repetir varias tazas de café corto a lo largo del día que un solo café mucho más largo, y que hay ciertas bebidas que presentan mucho más volumen, pero por estar mezclado el café con leche, crema, licor, nata, etc.

Entonces, ¿cuánta cafeína contienen las diferentes tazas de café?

Cafe Cold

Después de conocer todos estos factores parece obvio concluir en la dificultad de establecer unas cifras exactas que determinen la cantidad de cafeína en una taza de café. Sencillamente, porque no existe “la taza” única y universal. En cada lugar se prepara de una forma diferente, y ni si quiera nos ponemos de acuerdo dentro de un mismo país.

En España, por ejemplo, hay diferentes modos de preparar y tomar el café según la región, y tampoco existe un consenso total ni en la misma ciudad. El concepto de “café solo” puede ser muy diferente según quién esté detrás de la barra, y desde luego poco tiene que ver con el espresso italiano, el coffee americano o el kaffeealemán.

Hace unos años se publicó un estudio que llamaba la atención precisamente sobre la variabilidad de la cafeína y otros componentes del café según cómo y dónde se preparase, bien desgranado por el dietista-nutricionista Juan Revenga. Es curioso comprobar que, por ejemplo, un espresso en Italia rara vez supera los 30 ml en volumen, mientras que en España el café solo se mueve entre los 40 ml y 100 ml, con grandes diferencias incluso al pedir el mismo café en la misma cafetería.

FUENTE DE ORIGEN VOLUMEN DE LA TAZA EN ML (MEDIA) VOLUMEN DE LA TAZA EN ML (RANGO) CANTIDAD DE CAFEÍNA EN MG (MEDIA) CANTIDAD DE CAFEÍNA EN MG (RANGO)
Italia (espresso) 20 13-31 102 54-150
España (espresso) 66 34–104 116 82–139
Escocia (espresso) 31 13–90 100 66–276
Escocia (cappuccino) 255 115–310 180 85–311
Café instantáneo 125 125 58 48–88

Por la red existen calculadoras de diversos organismos que nos pueden ayudar a hacernos una idea aproximada de la cantidad de cafeína que ingerimos habitualmente, por ejemplo esta de la OCU, que considera que un café estándar contiene 100 ml de volumen, con 128 mg de cafeína si es casero, y 180 mg si es de cafetería.

Cafes

Como medida de orientación general, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) indica cantidades aproximadas en los principales tipos de café. Además, en páginas como Caffeine informer encontramos datos más detallados incluyendo bebidas comerciales -aunque la mayoría de Estados Unidos-.

  • Espresso (60 ml): 80 mg.
  • Taza de café de filtro (200 ml): 90 mg.
  • Café americano (354 ml): 154 mg.
  • Café instantáneo (236 ml): 57 mg.

En cuanto al café en cápsulas, ya analizamos hace un tiempo en qué consiste su intensidad y cuánta cafeína contienen exactamente; aproximadamente unosentre 55 mg y 65 mg por cada café, pudiendo llegar casi a los 90 mg.

Cuánta cafeína es aconsejable

Cafeína

Sabemos que la cafeína puede tener efectos beneficiosos en el organismo, especialmente en cuanto a rendimiento intelectual, deportivo o para aumentar la concentración, además de evitar la fatiga y el sueño. Aunque cada vez parece más claro que muchas de las propiedades saludables del café no residen en la propia cafeína, si no en otros de sus compuestos naturales.

¿Y cuánta cafeína podemos consumir diariamente sin temer riesgos para la salud? La EFSA establece las siguientes cifras:

  • Población adulta sana general: 200 mg de cafeína en una sola dosis; 400 mg de cafeína a lo largo de todo el día (unos 5,7 mg/kg pc al día). Anteriormente se establecía el máximo recomendado en 300 mg al día.
  • Embarazadas y lactantes: hasta 200 mg de cafeína consumidas a lo largo de todo el día.
  • Niños y adolescentes: no más de 3 mg por kilo de peso.

No hay que olvidar que hay otros alimentos y productos que contribuyen a la ingesta de cafeína total, como el té, ciertos refrescos, el chocolate, medicamentos o las bebidas energéticas. Los últimos estudios apuntan a que las personas habituadas a la cafeína necesitan unos 400 mg por dosis para mejorar la concentración y el rendimiento, mientras que a los menos consumidores les puede bastar con 200 mg.

La cafeína no afecta a todas las personas por igual, ya que depende de muchos factores como la edad, la constitución física, enfermedades, la toma de medicamentos o ciertos componentes genéticos. Los efectos estimulantes se empiezan a sentir entre 15 y 30 minutos después de la ingesta, y el cuerpo suele tardar en eliminarla unas cuatro horas, con una variación de entre dos y ocho horas, en ciertos casos.

El café se puede preparar y disfrutar de muchas maneras diferentes. Lo importante es saber exactamente qué y cómo lo estamos tomando, y ser más conscientes de la cantidad de cafeína que ingerimos al día para adaptar nuestros hábitos de consumo. Y si somos cafeteros empedernidos y no queremos pasarnos de dosis, siempre podemos confiar en el café descafeinado, que también puede ser muy sabroso.

Fuente: directoalpaladar.com




Este es el chocolate que tienes que comer si quieres ayudar a tu cerebro

Este es el chocolate que tienes que comer si quieres ayudar a tu cerebro

Efectivamente, parece que, según recientes estudios, comer chocolate y cacao puede ayudarnos a mejorar nuestra salud y nuestro cerebro. Sin embargo, no cualquier chocolate sirve y esto parece ser un simple detalle, pero es un dato muy importante que no debemos olvidar.

En el mercado encontramos todo tipo de chocolates y cacaos, mezclas, con añadidos como licor o frutas, entre otras variedades. Vamos a centrarnos en los más habituales:

  • Chocolate con altos contenidos de cacao: podemos encontrar desde el 100%, aunque lo más habitual son los que contienen un 85% de cacao o un 70%
  • Chocolate con leche: su contenido en cacao es de entre un 25% y 40% y suele incluir, además, manteca de cacao, leche, leche en polvo y, por supuesto, azúcar. Mucho azúcar.
  • Chocolate blanco: este tipo de chocolate no contiene cacao en absoluto, aunque sí manteca de cacao – la grasa que se separa del haba del cacao al realizar la masa de cacao- la cantidad de manteca que llevan los chocolates blancos es de alrededor de un 20%. Sin embargo, algunos prescinden incluso de la manteca de cacao, cambiándola por otras grasas más baratas. Además de manteca de cacao, el chocolate blanco lleva sólidos de leche, grasa de leche y alrededor de un 55% de azúcares.

  • Cacao puro en polvo: cacao pulverizado y prensado en frío. Para que sea puro no debería estar desgrasado, pero la realidad es que normalmente se desgrasa.
  • Cacao puro en polvo desgrasado: la realidad es que no es cacao puro, sino cocoa, es decir, granos de cacao tostados. Gracias a este proceso se reduce la cantidad de grasa del cacao -que suele rondar el 50-60% – Este es el producto que algunas marcas nos venden como cacao puro desgrasado.
  • Cacao en polvo con azúcar: aquí encontramos el tipo de cacao que se utiliza normalmente para desayunar y es dónde encontramos el Cola Cao o el Nesquick. Consiste en una mezcla de azúcar, cacao en polvo soluble, harina de trigo y cola malteada. Actualmente, encontramos productos 0% azúcar, pero la realidad es que contienen otro tipo de edulcorantes.
chocolate-cacao

Entonces, ¿cuáles de estos chocolates y cacaos debemos comer para ayudar a nuestro cerebro?

Según los dos estudios publicados en la Experimental Biology 2018 en San Diego, para que el chocolate pueda ejercer sus efectos positivos debe contener un alto concentrado en cacao -mínimo el 70% –.Este tipo de chocolate puede tener efectivos positivos en los niveles de estrés, en el ánimo, la memoria o el sistema inmunológico.

Cuanto más alta es la concentración de cacao, más positivo es el impacto que tiene en nuestra salud.

Uno de estos estudios indica que el consumo de cacao podría regular múltiples vía intracelulares. Mientras que el otro indica que consumir alimentos que contengan más de un 70% de cacao mejora la neuroplasticidad para el beneficio de la salud cerebral.

Los estudios indican que, parte de esos beneficios, se deben a losflavonoidesque se encuentran en el cacao, ya que son unos potentes antioxidantes. 

Algunos medios se han hecho eco de esta noticia de manera interesada

Por supuesto, algunos medios e instituciones ya se han hecho eco de esta noticia, pero parece ser que lo han hecho de manera algo interesada.Según algunas noticias, en el XII Congreso de la Dieta Mediterranea se habría dicho que el cacao ha entrado en la pirámide nutricional infantil por los beneficios que tiene para la salud el cacao y animaban a tomar el vaso de leche con cacao de toda la vida.

Obviamente, esto es hacer un uso incorrecto e interesado de la noticia, puesto que se olvidan de indicar que para que el consumo sea beneficioso, el producto debe contener más de un 70% de cacao. El cacao que se utiliza más habitualmente para darle a los niños es el cacao en polvo con azúcar, como el Cola Cao, que, como ya hemos visto, incluye un porcentaje mínimo de cacao y un alto contenido en otros ingredientes menos saludables como el azúcar o la harina de trigo.

De nuevo, y como ya hemos visto en otras ocasiones, es importante leer las etiquetas y no dejarnos llevar por los mensajes de las compañías interesadas. Porque sí, a falta de realizar más estudios, el chocolate puede ayudarnos a mejorar nuestra salud y puede ayudar a nuestro cerebro, pero no cualquier chocolate. Que no nos den cacao por manteca.

Fuente: vitonica.com




La importancia del calcio en nuestro cuerpo: un mineral no sólo para los huesos

La importancia del calcio en nuestro cuerpo: un mineral no sólo para los huesos

El calcio es un mineral que todos reconocemos por su rol principal en la salud de nuestros huesos. Sin embargo, se trata de un nutriente cuyas funciones son muy amplias y de allí la importancia para nuestro cuerpo.

Dadas las grandes proporciones de calcio que hay presentes en nuestro cuerpo, sobre todo almacenado en huesos y dientes, se lo considera un macromineral que necesitamos a diario en cantidades que promedian los 1000 mg.

El calcio, más allá de los huesos

Si bien el calcio es un nutriente clave para el crecimiento y desarrollo de los huesos, así como para su mantenimiento y la prevención de enfermedades óseas como la osteoporosis, el calcio tiene otras funciones más allá de los huesos:

Contribuye a la salud dental

Zahnreinigung 1514693 1280

Como hemos dicho, en los dientes hay calcio, pues para su formación y mantenimiento se requiere de calcio cada día.

Además, una adecuada ingesta de calcio se ha asociado con mejor salud oral como señala un estudio en el cual a menor consumo de este mineral mayores pérdidas de piezas dentales se registraron.

Asimismo, según una investigación publicada en Journal of Periodontology, cantidades suficientes de calcio en la dieta habitual se vinculan a menor riesgo de enfermedades periodontales y puede, incluso, revertir patologías ya existentes.

Entonces, el calcio tiene gran influencia en el cuidado de la salud dental y bucal y por ello, no debería faltar en la alimentación cotidiana.

Interviene en el sistema nervioso y muscular

Correr

El calcio, además de formar parte de estructuras, se encuentra circulando en nuestro organismo y desde allí, cumple un rol clave en la transmisión del impulso nervioso que es el que finalmente da la orden de que determinados músculos se contraigan.

Sin adecuadas proporciones dentro y fuera de las células de nuestro cuerpo, la contracción y relajación de músculos puede verse afectada y así, se puede experimentar desde debilidad hasta calambres musculares.

En definitiva, para que nuestros músculos funcionen bien y estén sanos, con adecuada movilidad, se requiere calcio en la dieta habitual.

Influye en el metabolismo y previene enfermedades

Lacteos

El calcio es un mineral de gran importancia para el cuerpo, no sólo por las funciones antes mencionadas sino también, porque por intervenir en el sistema nervioso puede influir grandemente en el metabolismo.

No sólo en el metabolismo óseo o dental, sino también, en procesos que hacen al gasto de calorías, a la circulación de al sangre e incluso, a la digestión.

Tal es así que se ha asociado la ingesta de calcio con una mayor quema de grasas, pudiendo de esta forma sus niveles adecuados en el organismo reducir el riesgo de sufrir sobrepeso y obesidad y enfermedades asociadas tales como la diabetes o la hipertensión arterial.

De hecho, un reciente estudio vincula la ingesta de lácteos, sobre todo de leche y yogur a menor riesgo de sufrir síndrome metabólico, una afección que reúne obesidad, resistencia a la insulina, dislipemias, hipertensión arterial y otras como ácido úrico alto en sangre o hígado graso.

Protege la salud cardiovascular

Blood Pressure Monitor 1749577 1280

El corazón es un músculo liso, involuntario, cuya contracción se ve favorecida por adecuados niveles de calcio en el organismo. Sin embargo, el calcio ingerido en cantidades apropiadas reduce factoes de riesgo cardiovascular.

Por ejemplo, en nuestro intestino reduce la absorción de grasas y así, mejora el perfil de lípidos al reducir colesterol como señala un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition.

También, como mencionamos antes, el calcio en cantidades apropiadas ayuda a prevenir la obesidad y otras enfermedades que inciden negativamente sobre la salud cardiovascular.

Cómo cubrir la cuota de calcio

Como hemos visto, el calcio es de gran importancia para la salud toda del organismo y por ello, necesitamos cubrir la cuota de este mineral cada día.

Para ello, podemos acudir a los lácteos: leche, yogur o quesos, que son una gran fuente de este nutriente. Aunque también podemos acceder a otros alimentos si no consumimos lácteos, tales como pescados azules y mariscos o bien, opciones veganas como legumbres, frutos secos, semillas varias, algas y algunas verduras como los grelos, zanahorias o berro o frutas como los higos.

Por supuesto, para mejorar su absorción necesitamos vitamina D que podemos obtener de los alimentos o al exponernos al sol, y también, es favorable no ingerir fuentes de calcio junto a fuentes de hierro o de oxalatos y fitatos que reducen la utilización del mineral en el organismo.

Fuente: directoalpaladar.com